Es una enfermedad asociada con más de 200 patologías
Jueves 5 de marzo de 2026, p. 16
En el Día Mundial de la Obesidad, la Secretaría de Salud (Ssa) anunció la Estrategia de Desaceleración de esta enfermedad, la cual, según especialistas, se asocia con más de 200 patologías, incluidas algunas neurológicas.
Los males de mayor prevalencia vinculados con el exceso de peso son las afecciones cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial y cáncer, entre otros, los cuales ya representan las principales causas de mortalidad en el país.
Durante el acto oficial, al que asistieron representantes de agencias de Naciones Unidas, el secretario de Salud, David Kershenobich, afirmó que desacelerar el sobrepeso y la obesidad no es sólo una meta sanitaria, sino una apuesta por el desarrollo, la equidad y calidad de vida de millones de personas. El objetivo, dijo, “es ofrecer alternativas reales y sostenibles”.
La estrategia, informó la Ssa, “articula regulación de entornos, edu-cación alimentaria, promoción de la actividad física, políticas fiscales, investigación científica y coordinación multisectorial con visión a 2030”.
Kershenobich indicó que también se iniciará un trabajo de investigación para dar seguimiento a alrededor de 500 mil personas con exceso de peso corporal, a fin de identificar factores biológicos, sociales y ambientales que permitan diseñar mejores políticas públicas.
El sobrepeso y obesidad que afecta a 75 por ciento de los adultos y 35 por ciento de niños y adolescentes en México se debe enfrentar “con ciencia, responsabilidad social y una visión de Estado que coloque la salud pública por encima de cualquier interés comercial”, sostuvo.
Es un problema médico, cultural, social y antropológico. “La obesidad es una enfermedad, pero también un fenómeno de contagio social”.
En conferencia por separado, Eduardo Goicochea, médico internista y experto en el manejo clínico del sobrepeso y la obesidad, y Héctor Esquivias, siquiatra especialista en obesidad y salud mental, comentaron sobre el nuevo paradigma para controlar ese problema de salud.
Este modelo se fundamenta en la identificación del fenotipo, es decir, las características que llevan a los individuos a comer con exceso más allá de su voluntad. En éste influyen la tristeza, el estrés, el aburrimiento, los trastornos del sueño y la situación socioeconómica, que están considerados dentro de lo que se co-noce como “hambre emocional”.











