Jueves 5 de marzo de 2026, p. 5
Lisboa. El gobierno de Portugal autorizó a Estados Unidos a utilizar una base aérea del archipiélago de las Azores en el contexto de las operaciones contra Irán, pero de manera “condicional”, se justificó ayer ante el Parlamento el primer ministro, Luis Montenegro.
La autorización es concedida “siempre que esas operaciones sean de carácter defensivo o de represalia, que sean necesarias y proporcionadas y que tengan como único objetivo blancos militares”, afirmó el jefe del gobierno conservador.
“Estas tres condiciones están alineadas con el derecho internacional”, subrayó Montenegro, quien, ante las peticiones de aclaración de la oposición socialista, evitó afirmar claramente si apoya o se opone a los bombardeos contra Irán.
“Portugal no ha seguido, no ha suscrito ni ha estado implicado en esta acción militar”, declaró el primer ministro, añadiendo de inmediato que “no cabe duda de que Portugal mantiene una relación mucho más estrecha con nuestro aliado, Estados Unidos”, que con Irán.
Montenegro también evitó posicionarse en apoyo del gobierno socialista de España, amenazado con represalias por el presidente estadunidense, Donald Trump, por no permitirle el uso de bases en su territorio, como sí hicieron el mandatario francés, Emmanuel Macron, o el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa.











