Sugiere apostar por el diálogo y la diplomacia
España desmiente a vocera de la Casa Blanca, quien había anunciado disposición de la Moncloa a cooperar
Jueves 5 de marzo de 2026, p. 5
Madrid. El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, rechazó ayer las amenazas de su homólogo estadunidense Donald Trump, tras su negativa a apoyar la embestida contra Irán. “La posición de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”, reviró Sánchez, quien además “exigió” el “cese inmediato de las hostilidades” y respetar la legalidad internacional.
Horas después, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que finalmente el gobierno español rectificó y se mostró dispuesto a colaborar con la intervención militar en la república islámica, y minutos después fue desmentida de forma categórica desde Madrid, tanto por la presidencia del gobierno como por la cancillería.
El ataque de furia de Trump contra España fue respondido desde el Palacio de la Moncloa por Pedro Sánchez, quien afirmó: “La posición del gobierno de España ante esta coyuntura es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. En primer lugar: no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil. En segundo lugar: no a asumir que el mundo sólo puede resolver sus problemas a base de conflictos, de bombas”. Y finalmente: “No a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
Se refirió a la guerra de Irak (2003-2011), “que generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía y, por tanto, también de la canasta de la compra, del costo de la vida”.
Un mundo más inseguro
“Ese fue el regalo del trío de las Azores (George W. Bush, el británico Tony Blair y el español José María Aznar) a los europeos de entonces. Un mundo más inseguro y una vida peor. (…) Aún es pronto para saber si la guerra de Irán tendrá consecuencias semejantes a la de Irak; si servirá para provocar la caída del terrible régimen de los ayatollahs en Irán o para estabilizar la región”, señaló Sánchez.
Más adelante, exigió a los países involucrados en el conflicto “cesar inmediatamente las hostilidades y apostar por el diálogo y la diplomacia”. Agregó que “los demás debemos actuar con coherencia, defendiendo ahora los mismos valores que defendemos cuando hablamos de Ucrania, Gaza, Venezuela o de Groenlandia. Porque la pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatollahs. (…) No lo está el pueblo español y tampoco el gobierno de España. La pregunta es si estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz”.
Tras esto, la vocera de la Casa Blanca aseguró que “con respecto a España, creo que han escuchado el mensaje del presidente (Trump) ayer, alto y claro, y según tengo entendido, en las últimas horas han aceptado cooperar con el ejército de Estados Unidos, que está coordinándose con sus homólogos en España”.
Minutos después Madrid reaccionó desde su presidencia y cancillería para desmentir de forma “categórica” y “tajante” esta afirmación e insistieron en que su posición del “No a la guerra” seguía “siendo clara y contundente”.
Apoyo
China salió en defensa de los intereses ibéricos, y aseguró desde su cancillería que “el comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento”.
Sánchez también recibió el apoyo de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el portugués Antonio Costa, y el iraní Masoud Pezeshkian, quien agradeció la conducta “responsable” de España al oponerse a la agresión militar de la coalición sionista-estadunidense contra su país.











