Netanyahu va por lo suyo // Genocidio y expansionismo // Trump: guerra y pedofilia
n el grandioso concurso de cretinos del gobierno gringo, ( fuck) Trump miente descarada y cotidianamente e invierte su tiempo en intentar justificar la agresión a Irán (“es de que nos iba a atacar”); a la par, su gabinete utiliza todo tipo de pretextos banales y da “explicaciones” contradictorias y vacuas. Y mientras ellos se exhiben sin recato alguno, el nene consentido de la Casa Blanca, el genocida Benjamín Netanyahu, bombardea Líbano, y todo lo que esté a la mano, en sus desaforadas ansias expansionistas, siempre con el “gran Israel” en mente (“otros que pongan los muertos; yo acumulo kilómetros”).
Se supone (versión oficial) que el pleito es contra la nación persa (la “agresora” que nunca agredió), que el objetivo de Estados Unidos e Israel es la “democracia occidental” y el “cambio el régimen iraní”, y que, en fin, el “único fin” es “atacar antes de que nos ataquen”. Pero a Bibi y su banda sionista ese pretexto le sirve para sus planes expansionistas y sus fuerzas avanzan sobre territorio libanés.
También se supone que el Congreso de Estados Unidos debió aprobar (o rechazar) la nueva escalada bélica del magnate naranja, pero como es implacable la pelea por el galardón del cretino del año, cinco días después de iniciar hostilidades contra Irán, el Senado gringo dijo “¡presente!”: anunció su “respaldo a la ofensiva de Trump” (52 votos favor, 47 en contra), con lo que “bloqueó una resolución bipartidista destinada a detener la guerra aérea y exigir que cualquier hostilidad contra la república islámica sea autorizada por el Congreso” ( La Jornada), es decir, votaron por violar la ley que, dicen, están obligados a cumplir. De cualquier forma, el inquilino de la Casa Blanca se la ha pasado por el arco del triunfo, y no sólo en el caso de la nación persa.
El supuesto secretario de Estado, Marco Rubio, no pierde oportunidad para decir cualquier cantidad de estupideces para, de inmediato, intentar desmentirse. Pero en el jaloneo, el secretario de Guerra, Peter Hegseth, no quiere quedar atrás en el concurso y ahora critica ácidamente que los medios de comunicación (de por sí parciales y alineados con la Casa Blanca) informen sobre la muerte de al menos seis militares estadunidenses, porque con ello “quieren hacer quedar mal al presidente Trump”; es decir, para él lo importante no es el deceso de las tropas gringas, la pérdida de vidas estadunidenses, sino el “prestigio” del esperpéntico personaje naranja. Lo demás es lo de menos.
Otra que encabeza la lista del Premio al Cretino del Año es la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien, con la cara más dura, afirmó que el gobierno español “acordó cooperar con el ejército estadunidense. Creo que ayer escucharon alto y claro el mensaje del presidente (quien advirtió a Pedro Sánchez sobre cancelar todo comercio con su país, por la negativa de utilizar las bases de Rota y Morón). Según tengo entendido, en las últimas horas lo han acordado”.
Pues bien, minutos después el gobierno español desmintió “tajantemente” la versión de Leavitt y reiteró su negativa a que aviones estadunidenses utilicen las citadas bases militares. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, fue muy claro: “Nuestra posición sigue absolutamente invariable y desmiento tajantemente cualquier cambio”. Así, Karoline avanza varias casillas en el concurso. Y como los citados, muchos más, porque todos quieren el galardón y el show sigue.
Y mientras la guerra sigue su curso (para todo esto es altamente recomendable la película Wag The Dog, con Robert de Niro y Dustin Hoffman, de 1997), el periódico británico The Independent denuncia que “el Departamento estadunidense de Justicia admite que se eliminaron 47 mil 635 archivos de Epstein, incluidas las acusaciones contra Trump. Un portavoz de esa institución declaró a los medios que tales archivos estaban fuera de línea para una revisión más profunda y deberían estar listos para su reproducción a finales de la semana. Incluyen materiales relacionados con acusaciones no verificadas contra el presidente Trump”.
Entonces, para el magnate pedófilo una guerra vale para ocultar sus canalladas.
Las rebanadas del pastel
La presidenta Claudia Sheinbaum envió a la Cámara de Diputados su iniciativa de reforma constitucional en materia electoral (que, entre otros elementos, propone reducir el gasto electoral y modificar el sistema de plurinominales para que sean electos por la gente) y, paradójicamente, todos los sudorosos legisladores que oficialmente la recibieron en San Lázaro son… plurinominales, comenzando por Kenia López Rabadán y Ricardo Monreal.
X: @cafevega











