Se monta en el CCB // La obra, para todo público, llama a repensar sobre los ciclos de la vida
Lunes 2 de marzo de 2026, p. 5
La obra de teatro de sombras Vitam mortem reflexiona sobre la importancia del cambio en la vida y el afrontar sin miedo la forma en que ésta nunca permanece igual, pues así es el ciclo natural de la existencia. Dirigida e interpretada por Mauricio Martínez y Miguel Ángel Morales, la pieza se presenta los fines de semana hasta el 5 de abril en la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (CCB).
“No es la típica visión mexicana en la que vemos la muerte con catrinas y calaveras del Día de Muertos; por eso no importa en qué época del año vean la obra. Queremos hacer un llamado a repensar sobre los ciclos de la vida y cómo nos afectan a todos; incluso, cuando llega el momento de que nuestro cuerpo sirva de energía para este planeta”, expresó Mauricio Martínez a La Jornada.
Los protagonistas de Vitam mortem, creada a manera de una fábula, son un cadáver y un gusano que entablan una amistad. Mientras eso sucede, dos niños se encuentran en el cementerio y tiran al suelo semillas de mandarina, las cuales germinan. “No hay diálogos; entonces, nos basamos mucho en lo que hacemos con las imágenes y la musicalización, de la cual me encargo; son creaciones originales que trabajo para los proyectos de teatro de nuestra compañía”.
El concepto nació de las pérdidas familiares que los actores tuvieron durante la pandemia de covid. “De mi parte, la muerte nos tomó muy de cerca; murieron muchas personas cercanas, incluso mi madre; con esta puesta en escena pudimos ir sanando esa pérdida.
“No olvidemos que el teatro también es para confrontarnos y para subsanar heridas. Fue un proceso creativo muy interesante, porque trabajar con Miguel Ángel y enfrentar juntos nuestras vivencias nos permitió mostrar lo que queríamos. Lo que más nos gusta es el gran recibimiento del público, tanto de niños como de adultos”, comentó.
Según el histrión, la puesta en escena estrenó su primera versión durante la Feria de las Calacas en 2023, que se llevó a cabo en el Centro Nacional de las Artes, donde formó parte del proyecto infantil Alas y Raíces. Tras esto, la modificaron para el público general.
Ya como proyecto independiente, la pieza se ha presentado en numerosos recintos y centros culturales como El Hormiguero, el Helénico y ahora en la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.
“Ya tenemos un buen camino recorrido. Somos una compañía pequeña e independiente. Trabajamos Miguel Ángel, Mario Rodrigo Castro y yo; nos conocimos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Estamos muy orgullosos, nosotros promovemos todo y solicitamos los apoyos para nuestros trabajos.”
Continuar con nuestra labor “es complicado, porque ahora los teatreros tenemos que hacer de todo para conseguir los espacios. La técnica del uso de sombras es para poco público, no queremos acceder a teatros muy grandes, por eso decidimos hacerlo en la sala Xavier Villaurrutia, es muy bella y pequeña, y se puede ver perfecto.
“Un gran efecto en la puesta es la música. Es como si pusiéramos un idioma inventado; ha funcionado muy bien con los niños. Permitimos que desarrollen su imaginación porque son las imágenes las que impulsan la historia, pero la música complementa ese universo. Los personajes fueron diseñados por Paula Vite, que nos permitió dar una imagen muy poderosa”, agregó Martínez.
En opinión del actor, los padres tienen que hablar con sus hijos de todos los temas. “Esta obra puede ayudar un poco a eso. Que los niños se den cuenta de que la vida se acaba y que las cosas cambian. Podemos entrar en otras dinámicas y todo es una continuación, desde terminar una relación, mudarse de una casa a otra, concluir un ciclo escolar. Son cambios que nos van a afectar y no hay que tener miedo”.
Vitam mortem se presenta los fines de semana a las 13 horas hasta el domingo 5 de abril en la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (Paseo de la Reforma esquina Campo Marte s/n, colonia Chapultepec Polanco). El costo de acceso es de 150 pesos para adultos y 80 para niños. La obra suspenderá funciones el 21 y 22 de marzo con motivo del maratón de teatro para niñas, niños y jóvenes.











