Especialista aconseja aplicar el tamiz de oído a recién nacidos
Sábado 28 de febrero de 2026, p. 10
En México alrededor de 46 mil niños tienen discapacidad auditiva y sólo 400 reciben algún tipo de rehabilitación al año, de acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Rehabilitación, señaló Silvia Ortíz Rodríguez, jefa del Departamento de Audiología y Foniatría del Hospital Infantil de Mexico Federico Gómez.
En vísperas del Día Mundial de la Audición (3 de marzo), señaló a este periódico que de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tres de cada mil recién nacidos van a presentar algún tipo de hipoacusia, por lo que recomendó siempre aplicar el tamiz auditivo neonatal, a fin de detectar cualquier problema de forma temprana.
La OMS advierte que la pérdida de audición afecta a unos 90 millones de niños y adolescentes en el orbe; sin embargo, esta afección no suele detectarse, sobre todo en entornos con recursos escasos.
Las causas más comunes de pérdida de audición, como la otitis media con derrame, la otitis media supurativa crónica y el tapón de cerumen, se pueden prevenir y tratar, y son muy frecuentes en la población infantil.
En caso de no se le dé atención médica, la pérdida de audición no sólo compromete la capacidad auditiva de los niños, sino también afecta significativamente el habla, al lenguaje y el desarrollo cognitivo y social, lo que suele derivar en malos resultados académicos, deterioro de perspectivas de empleo y desventajas económicas a largo plazo.
La especialista señaló a este diario que existen causas hereditarias, es decir, hay genes alterados para presentar hipoacusia, y las causas adquiridas también, por ejemplo, que la mamá haya tenido alguna infección como sarampión, rubéola o varicela durante el primer trimestre del embarazo, periodo en que se forma el oído o tomó medicamentos ototóxicos, lo que puede traer como consecuencia que el niño nazca con hipoacusia congénita.
Otras adquiridas son factores que alteraron el nacimiento, como falta de oxígeno, sepsis, sufrimiento fetal o ictericia. “En edades prescolares y escolares los cuadros infecciosos, como la otitis media, si son mal tratados se vuelven recurrentes, hasta que se hace un ciclo vicioso; se puede hacer una otitis media crónica, y a la larga trae pérdidas de audición”.
Recomendó no introducir ningún objeto en los oídos, como cotonetes, porque hay riesgo de perforación del tímpano, lo que origina problemas de audición.
En el caso de los ruidos fuertes y constantes, explicó que escuchar música a altos decibeles, y más aún, con audífonos, puede generar traumas acústicos que con el tiempo van a originar problemas auditivos. “Exponernos a más de 70 decibeles nos puede causar daño a la larga; en conciertos o actividades con mucho ruido. Estamos hablando que están más allá de 120 decibeles, y eso para nuestros oídos es un daño.”
Para evitar problemas de audición al menos una vez al año habría que hacer una preuba audiológica, más cuando se habita en urbes con gran contaminación auditiva.











