Sábado 28 de febrero de 2026, p. 4
Estocolmo. La inteligencia artificial (IA) entró de lleno al mundo militar. Procura beneficios, pero conlleva riesgos; por ello, el Instituto Internacional de Estocolmo para Estudios de Paz (Sipri, por sus siglas en inglés) deduce lo crucial de los abastos militares con el uso responsable de esta tecnología, la cual, a escala mundial, ha tenido un crecimiento sostenido desde hace décadas.
El informe Adquisiciones responsables de inteligencia artificial militar (Responsible procurement of military intelligence), de 26 páginas y reciente publicación por Sipri, no se refiere específicamente a América Latina en compras de tales abastos –según comentario de Aurore Lohbrunner, del departamento de Comunicaciones.
La investigación, de la autoría de Netta Goussac y Vicent Boulamin, indica que la IA puede ser una “ventana de oportunidades”, porque en la práctica es un mecanismo por el cual los Estados implementan compromisos políticos y obligaciones legales, pero “sólo si deliberadamente están estructurados para ello” y no como puente entre las necesidades estratégicas militares y las capacidades operacionales.
Si bien las recomendaciones no están dirigidas a la región latinoamericana, vale la pena tomarlas en cuenta, porque es obvio que todos los Estados van acelerados en la autopista por abastos en IA militar.
La investigación recomienda a los Estados adaptar sus procesos de adquisiciones cumpliendo con obligaciones y compromisos en el uso de AI militar; investigar y publicar documentos que claramente articulen las expectativas de quienes los abastecen en capacidad militar y abordar las adquisiciones de AI en discusiones políticas que se lleven a cabo en foros internacionales.











