La escritora tsotsil presentó Lívida noche, su novela más reciente // “Se trata de una reflexión consciente más allá de lo erótico”, dijo
Lunes 23 de febrero de 2026, p. 4
San Cristóbal de Las Casas, Chis., La escritora tsotsil Ruperta Bautista afirmó que en su libro Sakpak’an ak’ubal (Lívida noche) plantea “hablar de los cuerpos desde lo sacro, porque cada cuerpo es un templo relacionado con la naturaleza y el universo. El cuerpo de cada persona es uno que habitamos una sola vez; luego transitaremos a otro espacio”.
Manifestó que “conversar de los cuerpos también puede ser, o es, un acto de resistencia política. La lírica de esta obra no necesariamente responde ni alude a un contacto erótico, sino que plantea una reflexión consciente de los cuerpos”.
Durante la presentación de la obra escrita en tsotsil y en español, Bautista consideró que “estamos sumergidos en un ambiente caótico en lo local y lo global, con acontecimientos que suceden cotidianamente aquí y allá, donde los cuerpos se han vuelto un objeto. Cuerpos avergonzados, ofertados, tratados sin respeto, hasta llegar a cuerpos asesinados”.
Ruperta Bautista, quien ganó el Premio de Literaturas Indígenas de América en 2024 por la obra Presagio lóbrego, reiteró que “la primicia original de Sakpak’an ak’ubal es una propuesta de hablar sobre los cuerpos desde el respeto”.
Añadió que Lívida noche “no se enfoca sólo al cuerpo femenino, sino que apunta a discutir también sobre los masculinos. Pretende dialogar sobre las corporalidades con otros ojos, con otros latidos y otra respiración. Busca discutir desde nuestros físicos a partir del respeto; es decir, ser conscientes de lo que somos. Seres inmateriales, quizá espirituales. Seres con capacidad de actuar más allá de lo mundano y trivial”.
Expresó que “este caótico sistema de imposición nos implanta muchas veces cómo actuar, cómo entender y percibir los cuerpos. Lívida noche aspira a ocupar la palabra para nombrar el silencio promulgado sobre los cuerpos. Manifestar el lenguaje del cuerpo desde otros ojos, otras compresiones, que involucra un relacionarse con respeto. Conectarse fuera de lo morboso, de lo impúdico, que hoy, en tiempos modernos, neocoloniales o poscoloniales, el cuerpo se toma como objeto. Esa es la intención primera de Sakpak’an ak’ubal”.
El también escritor tsotsil Mikel Ruiz, quien presentó la obra, dijo que ésta “rompe con el tono de Ruperta en sus libros anteriores, lo cual es muy valioso, porque un autor que repite, no cambia y está en la misma temática, puede caer en lo aburrido y en un encierro de su propia propuesta poética”.
Agregó que “cuando los autores apuestan por trabajar algo diferente, no digamos novedoso, de su trayectoria poética, es muy interesante porque nos pueden sorprender con lo que están tocando, y en Lívida noche fue muy valiente encontrar en Ruperta esa propuesta, e incluso ese riesgo de hablar sobre el deseo, quizás un poco más carnal; este deseo libidinoso que ha sido, como siempre, tema tabú en los pueblos originarios y, sobre todo, tratarlo en la poesía a partir de una mujer que lo tocó después de abordar temáticas un poco más políticas –aunque lo erótico tampoco deja de ser político–, es una forma de manifestar la voz sobre lo que se ha callado y prohibido desde la cultura tsotsil, en la que no se pueden nombrar ciertas partes del cuerpo ni ciertas experiencias del corazón”.











