Curtidos por seis décadas de bloqueo, no ocultan su preocupación
Martes 10 de febrero de 2026, p. 4
La Habana., Ausencia de transporte público, racionamiento de combustible, teletrabajo y clases a distancia: Cuba comenzó a aplicar ayer medidas de emergencia para enfrentar la crisis energética que golpea a su población, agudizada por la presión de Estados Unidos.
En La Habana, el tránsito era menor de lo habitual, y sus habitantes, que ya llevan años sufriendo apagones diarios, enfrentan escasez de todo tipo y una inflación galopante. No pueden ocultar su preocupación.
“Son medidas de resistencia, para que el país no colapse, pero a la vez generan mucha incertidumbre”, declaró a la Afp Rosa Ramos. Esta enfermera de 37 años llevaba más de una hora esperando un taxi o un autobús para llegar al trabajo.
Usuarios de taxis privados dijeron que las tarifas se dispararon de la noche a la mañana.
Para ahorrar energía, el gobierno dispuso el viernes la restricción de la venta de combustible, la reducción de los viajes entre provincias por ómnibus y trenes, el cierre temporal de algunas empresas estatales, así como el teletrabajo y la disminución de la semana laboral a cuatro días (de lunes a jueves).
Pero las medidas “no nos remedian el problema”, afirmó la jubilada Clara Rumbau, de 65 años, quien debió caminar más de 10 kilómetros para hacer un trámite personal.
La isla, con 9.6 millones de habitantes y bajo bloqueo comercial de Estados Unidos desde 1962, lleva años sumida en una grave crisis económica.
Ahora también dejó de recibir petróleo de Venezuela, cuyo mandatario, Nicolás Maduro, fue secuestrado el 3 de enero en una incursión militar estadunidense.
Además, el gobierno de Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a La Habana.
Hace semanas que no llega a Cuba ningún combustible ni ningún petrolero extranjero, según expertos en seguimiento del transporte marítimo consultados por la Afp.
Dado su carácter de isla y que el turismo tiene un peso importante en la economía –llegó a alcanzar 3 mil millones de dólares en 2019–, la no disponibilidad de combustible constituye un duro golpe para sus ingresos, ya menguados en este lustro en medio de una severa crisis que se ha traducido en apagones de hasta 10 horas, desabastecimiento de combustible para vehículos y carencia de alimentos o medicinas.
El gobierno anunció el cierre de algunos hoteles con baja ocupación y la reubicación de los turistas.
“Ya están cerrando hoteles en Varadero”, el principal balneario de Cuba, unos 150 kilómetros al este de La Habana, “pero también en otras provincias”, comentó a la Afp una trabajadora del sector que pidió no mencionar su nombre.
Las universidades funcionan a distancia o semipresencial.
“Las medidas lo que me generan es inseguridad respecto a qué va a pasar con mi semestre universitario”, señaló Maura Linsay Pérez, de 18 años, estudiante de la Universidad de La Habana.
Las medidas se suman a otras más generales difundidas el viernes, como el recorte del transporte interprovincial, el espaciamiento de las salidas de los trenes y la limitación de la circulación de autobuses.
Paralelamente, las autoridades cubanas de comercio exterior indicaron que la Terminal de Contenedores de Mariel, al oeste de la capital y principal puerto de la isla para las actividades de exportación e importación de bienes de consumo, se mantiene funcionando con normalidad.











