Son un peligro para peatones y conductores
Falta de mantenimiento y robo de tapas, causas // En 2025, reportes aumentaron 255%
Lunes 9 de febrero de 2026, p. 26
En las banquetas y calles de la Ciudad de México, las coladeras y registros en mal estado se han convertido en una trampa para peatones y conductores que caen dentro o tropiezan con rejillas fracturadas. Con el fin de prevenir accidentes, habitantes se las ingenian para cubrir los espacios con llantas viejas, tarimas, tablas o cartón, aunque otros ni siquiera cuentan con una señal que advierta del peligro.
En un recorrido por distintos puntos de las alcaldías Cuauhtémoc e Iztapalapa se observó que estos sumideros son utilizados como basureros donde se acumulan restos de comida, objetos desechables y bolsas, e incluso, en algunos casos, sirven de vivienda para personas en situación vulnerable.
Tan sólo en 2025, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua) recibió 3 mil 843 reportes de coladeras sin tapa, lo que representó un incremento de 255 por ciento en comparación con el año anterior, cuando se tuvo un registro de mil 81 casos. Además, en el primer mes de 2026 se registraron 120 incidentes adicionales que, de acuerdo con la dependencia, fueron atendidos.
En el recuento por demarcaciones, la Cuauhtémoc encabeza el listado con mil 40 reposiciones de accesorios pluviales, aunque reconoce que mantiene decenas de casos pendientes; seguida por Iztacalco, que pasó de 608 a 954 reportes –un repunte de 57 por ciento–, y Miguel Hidalgo, que se mantuvo en poco más de 700 casos entre 2024 y 2025.
En un nivel intermedio aparecen Venustiano Carranza, con más de 500 incidentes en el periodo 2024- 2025, e Iztapalapa, con 422 intervenciones en esos mismos años. En este rango también se ubican Coyoacán, que acumuló más de mil 500 solicitudes en dos años, y Tlalpan, con más de 700 acciones en ese lapso. Por su parte, Benito Juárez registró 641 órdenes de trabajo relacionadas con accesorios de la red hidrosanitaria pública.
En contraste, Cuajimalpa, Milpa Alta, Xochimilco y Azcapotzalco figuran entre las demarcaciones con menor incidencia. La Magdalena Contreras reportó menos de 100 casos, mientras Álvaro Obregón fue la única alcaldía que no entregó información y canalizó la solicitud a dependencias centrales.
Presupuesto en ascenso
En materia presupuestal, en 2024 la Segiagua destinó 160 millones 11 mil pesos a servicios de drenaje, alcantarillado y saneamiento; mientras en 2025 el monto orientado a inversión pública se elevó a 659 millones 500 mil pesos.
Las diferencias entre alcaldías también son marcadas. Iztacalco es la que más recursos ha destinado a la rehabilitación del drenaje, la reposición de coladeras y mantenimiento de registros pasó de 10.4 millones de pesos en 2024 a 25.1 millones en 2025, y para 2026 proyecta 31.5 millones, el monto más alto entre las demarcaciones.
En contraste, Cuauhtémoc, pese a encabezar la lista de reportes, ejerció apenas 699 mil pesos en 2024 y 1.27 millones en 2025, y aún no cuenta con una partida asignada para 2026. Otras demarcaciones de gasto medio, como Tláhuac, invirtieron 228 mil pesos en 2024 y 374 mil en 2025, mientras La Magdalena Contreras incrementó sus montos de manera sostenida hasta superar 32 millones de pesos previstos para 2026.
No obstante, a pesar de los recursos destinados y las atenciones reportadas, el deterioro del alcantarillado en las calles de la capital sigue siendo evidente. Caminar por Paseo de la Reforma, en un tramo de apenas tres a cinco calles, permitió identificar cerca de una decena de coladeras en mal estado. En su cruce con avenida Juárez, tres coladeras se encontraban con agujeros visibles y varillas expuestas. “Se van las llantas hacia abajo, ¡se dan unos tremendos golpes! Se ha caído muchísima gente”, contó un bolero en la zona.
En la esquina de la calle Iturbide, en el Centro Histórico, Blanca Juárez señaló un registro por donde personas en situación de calle “en la noche se metían a dormir, por eso lo sellaron”. Como tapa improvisada colocaron varias tablas para impedir el acceso.
Al oriente de la ciudad, en Iztapalapa, Humberto Pérez –conductor de una ruta de transporte– recordó que una alcantarilla permaneció siete meses sin atención en la esquina de Francisco César Morales y Manuel P. Romero. “Le pusieron llantas, madera, pero nunca le hicieron caso”, dijo, al recordar que incluso una persona cayó en el lugar.
Aunque reprochó que las autoridades no atienden oportunamente los reportes, apuntó que el problema también es el robo de tapas de coladeras, lo que explicaría por qué la repusieron con una tapa hecha de plástico.












