Intervención coreográfica de Diego Vega que se presenta hoy en el recinto del Centro Histórico
Sábado 7 de febrero de 2026, p. 5
Colosos, intervención coreográfica del bailarín Diego Vega Solorza, en la que participan 60 estudiantes y bailarinas, propone un diálogo entre la arquitectura del Palacio de Bellas Artes, la escultura de la artista Geles Cabrera, la danza y el sonido, entendiendo el cuerpo como escultura viva.
Esta propuesta, que es el resultado del laboratorio Cuerpos Arquitectos, desarrollado como residencia artística impulsada por el Museo del Palacio de Bellas Artes y la Coordinación Nacional de Danza, se presenta hoy a las 12 horas en el área de murales, la sala Internacional y el vestíbulo del máximo recinto cultural.
“El detonador principal de la intervención tiene que ver con activar el Palacio de Bellas Artes y al mismo tiempo se piensa en los cuerpos. A diferencia de otros proyectos en los que presenté Cuerpos Arquitectos, donde el enfoque se centraba en la relación del cuerpo y el espacio, ahora se agrega el encuentro con la obra de Geles Cabrera que nos lleva a pensar en la relación del cuerpo con la escultura”, comenta en entrevista Diego Vega.
El también fotógrafo precisó que Colosos nace de una reflexión sobre la dimensión del cuerpo y su potencia. “Para mí, aunque la obra escultórica de Geles Cabrera se aleja de la monumentalidad tradicional de su época, su energía corporal parece desbordar la escala física. Desde esa percepción, la pieza propone una noción de lo colosal que no depende del tamaño, sino de la intensidad y de la presencia de los cuerpos, que, al danzar, se vuelven más grandes que su propia anatomía. No por la amplitud del movimiento ni por la virtuosidad técnica, sino por su capacidad de concentrar energía e historia; los colosos suelen ser restos de mitos, dioses, héroes y civilizaciones pasadas, y el cuerpo que danza también puede volverse colosal cuando encarna memorias: ancestrales, colectivas y físicas”.
Colosos, que se presenta en la Semana de Arte 2026, muestra el cuerpo danzante como contenedor de una experiencia, de una energía, de un contexto más allá del aspecto técnico o virtuoso.
“El laboratorio Cuerpo Arquitectos se desarrolló durante tres semanas, con sesiones de cuatro horas diarias, bajo mi dirección”, explicó Vega. Los participantes, en ese periodo, tuvieron acceso a un taller de carácter profesional impartido por el maestro en torno a la coreografía y su relación con la arquitectura.
Durante el proceso, se generó un espacio de reflexión, experimentación, diálogo y construcción colectiva que dio forma a la intervención coreográfica. La pieza cuenta con la colaboración del músico y productor Rafael Durand y del diseñador de vestuario y artista multidisciplinario Arturo Lugo.
Vega agrega que una de las líneas que sostienen su obra y su investigación está ligada al encuentro de la danza con la arquitectura; después está su trabajo relacionado con la escultura. “Me interesa buscar cómo la danza se representa en lo objetual, que también es mucho de la arquitectura, esta idea de pensar el trabajo de objeto en escena”.
Vega Solorza, quien cuenta con una trayectoria de 10 años, es fundador de Trazo: Ciclo de Danza y Espacio, plataforma dedicada a visibilizar la danza en México. Su práctica se centra en el estudio y la exploración del cuerpo y el movimiento. Su obra también tiene que ver con la moda, sobre todo cuando se trata del diseño de vestuario, al buscar texturas, colores y formas. Reconoce que sus propuestas artísticas están relacionadas con los espacios alternativos como los museos o galerías, aunque sus piezas se han presentado en teatros convencionales.
“Actualmente trabajo mucho en obras-objetos; diseñé una pieza que supone ser una escultura y se transforma en escenografía según dónde se presenta. Es como una doble silla de montar, y toda la danza surge alrededor de esa silla”, explica.
Diego Vega ha colaborado con artistas de diversas disciplinas para expandir los límites de la danza hacia formatos alternativos de escenificación. Su obra se ha presentado en espacios alternativos, galerías, museos y teatros en México, Estados Unidos, China, Suecia, Brasil, Ecuador, Colombia, Japón, Francia, Italia y España.
Colosos, en el Palacio de Bellas Artes (avenida Juárez y Eje Central Lázaro Cárdenas), es de entrada libre, y el cupo es de 800 personas.












