Miércoles 4 de febrero de 2026, p. 13
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alerta que en el mundo uno de cada cinco niños (412 millones) vive en pobreza monetaria, es decir, sobrevive con menos de 3 dólares al día. Y quienes enfrentan estas condiciones de vida tienen el doble de posibilidad de vivir en pobreza extrema en su etapa adulta.
Por ello, llamó a los Estados miembros a convertir la erradicación de la pobreza infantil en prioridad nacional, lo que incluye crear políticas fiscales que protejan a este sector de la población y ampliar su protección social y el acceso a servicios públicos de calidad, desde educación hasta salud.
De acuerdo con los principales hallazgos del Estado mundial de la infancia 2025: Poner fin a la pobreza infantil: un imperativo universal, destaca que en países de ingreso medios y bajos, 417 millones de niños sufren carencias graves en dos o más rubros prioritarios: educación, salud, vivienda, nutrición, agua limpia y saneamiento.
Si bien enfatiza que en lo que va de este siglo se ha reducido en una tercera parte la pobreza infantil en términos de privación grave de al menos un ámbito central para la vida, en muchos países este progreso se ha detenido, principalmente tras la pandemia de covid-19.
El organismo de la ONU subraya que los índices más altos de estrechez económica afectan en mayor medida a los niños más pequeños.
Señala que en 2024, 22.3 por ciento de los infantes hasta de 4 años vivían en pobreza monetaria extrema, en comparación con 14.9 por ciento de jóvenes de entre 15 y 17 años.
A ello se suma que la mitad de todos los menores que viven en contextos de fragilidad y conflicto padecen pobreza extrema, frente a 11.4 por ciento de quienes no enfrentan esta condición.
Unicef agrega que los niños de hogares donde la cabeza de familia no ha recibido educación “presentan índice de pobreza extrema de 32.9 por ciento, frente a tan sólo 5.8 por ciento de entornos donde los padres lograron concluir su educación superior”.
Según los datos disponibles, cerca de 79 por ciento de los infantes que padecen carencia monetaria extrema viven en zonas rurales, aunque en las urbanas el nivel de estrechez en los asentamientos informales y barrios marginales es muy superior a la media.
Condiciones como ser discapacitado o pertenecer a una etnia indígena también pueden ser factores que inciden en contextos de miseria. Agrega que los niños indígenas presentan índices de pobreza bastante más elevados. En los 23 países que ratificaron el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, 18.7 por ciento de éstos vivían en pobreza monetaria extrema, en comparación con 9.3 por ciento de la población general.











