Lectores faciales funcionaron de forma óptima para un ágil ingreso
Miércoles 4 de febrero de 2026, p. 10
Los torniquetes se abrieron automáticamente al reconocer los rostros. No hubo fallas técnicas ni amontonamientos en el acceso. El regreso a clases presenciales en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, finalmente, se logró después de 134 días fuera del plantel.
El arribo de adolescentes se percibió desde las 6 de la mañana. Cerca de 12 mil estudiantes retornaron a las aulas en medio de sentimientos encontrados.
Los había contentos y emocionados, mostrando sonrisas por este retorno tan esperado, otros no negaron algo de miedo para ingresar y algunos más dijeron sentirse nerviosos, pero conscientes de que es necesario retomar la normalidad por “salud mental” y dejar atrás el asesinato de su compañero Jesús Is-rael cometido por el estudiante Lex Ashton en septiembre pasado.
“Vamos a tener un plantel más seguro para todas y todos. Los controles de acceso están funcionando con el reconocimiento facial y en tiempo récord entraron las alumnas y los alumnos”, resaltó el director general del CCH, Benjamín Barajas.
“¡Qué onda, bro!” “¡Qué pedo, güey!” “Ahora sí, bro”, fueron de las primeras expresiones de los jóvenes al volver a verse después de casi cinco meses de clases en línea.
“¡Bienvenidos otra vez!”, repetía constantemente uno de los funcionarios del plantel al recibir a los alumnos metros antes de llegar a los torniquetes, donde también fue instalada una pantalla y bocinas donde se mostraban las indicaciones de acceso.
“Comunidad estudiantil, para agilizar tu entrada sigue las indicaciones. Si el torniquete no te da acceso o te falta tomarte la fotografía, dirígete a la última entrada del lado izquierdo, realiza tu registro manual anotando tus datos en la libreta”, señalaba el video que se proyectó en la pantalla.
Los jóvenes mostraron sus rostros en las pantallas de los torniquetes electrónicos; la flecha verde les daba el acceso al tiempo que otra pantalla grande detectaba el grupo y semestre que cursan.
El caos de autos en los alrededores de la entrada de alumnos y del estacionamiento de profesores fue perceptible en este primer día del semestre 2026-2 de la Universidad Nacional Autónoma de México, ya que padres de familia acompañaron a sus hijos hasta la puerta y faltaban espacios para estacionarse.
“Mi hija va en primer semestre, la animé a sentirse segura porque tenía miedo de entrar. Estuvimos afuera como 15 minutos hasta que 5 minutos antes de las 7 de la mañana cruzó los torniquetes”, relató Rosario, madre de la alumna de 15 años.
Aunque algunos estudiantes habían puesto objeción a los torniquetes, argumentando que sería un caos en el momento de la entrada a clases, el ingreso se desarrolló con fluidez, no se hicieron filas y el sistema reconoció sin dilación los rostros de cada uno.
El entusiasmo se vivió incluso entre los directivos del CCH, quienes se dijeron emocionados de ver este retorno tan esperado, y que finalmente se concretó.
La directora del CCH Sur, Susana Lira, recordó que por seguridad no sólo se instalaron torniquetes, sino que se aumentaron las cámaras de vigilancia y los botones de emergencia, los cuales estarán en permanente revisión para asegurar su correcto funcionamiento.











