Miércoles 4 de febrero de 2026, p. 5
Un estudio publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México reveló que los jóvenes aprenden más sobre la cultura por medio de memes, redes sociales, grupos de WhatsApp y la convivencia cotidiana que en espacios tradicionalmente dedicados a su difusión, como bibliotecas, auditorios y conferencias.
El estudio socioantropológico Cultura, ¿qué es, dónde vive y cómo se consume? reunió testimonios de 2 mil 940 estudiantes de bachillerato pertenecientes a los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), los cinco Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) y otros 14 centros educativos.
Del total, mil 890 alumnos provenían de la ENP y el CCH, mientras mil 80 pertenecían a otros bachilleratos. Casi la mitad de las personas encuestadas fueron hombres (49.7 por ciento) y 47.2 por ciento mujeres. La metodología incluyó 70 entrevistas, un cuestionario digital, 14 registros etnográficos en los planteles y 10 charlas con docentes y promotores culturales.
Las encuestas fueron realizadas por Bitácora Social, organización especializada en este tipo de análisis, con el objetivo de comprender cómo se relaciona el alumnado con la cultura dentro y fuera del entorno académico.
Según los resultados, 39.76 por ciento de los encuestados señaló la distancia y el transporte como los principales obstáculos para acercarse a actividades culturales, mientras 37.23 por ciento lo atribuyó a la falta de tiempo.
“De ahí que la mayoría de los estudiantes (51.3 por ciento) rara vez asiste a un evento cultural programado. La oferta institucional no forma parte de su rutina, sino que aparece como un interés ocasional”, indica la investigación.
“La cultura para las juventudes preparatorianas y ceceacheras se construye desde la convivencia, la participación espontánea, las redes digitales, las iniciativas autogestivas y los espacios informales. No se concibe como un producto de consumo, sino como un proceso en el que deben tener un papel activo.”
Entre los rubros analizados se encuentran las formas en que el alumnado percibe la cultura. Los resultados destacan que entre 26 y 27 por ciento la considera un reflejo de la identidad colectiva y de la historia de su sociedad. Aunque no siempre la vinculan con su vida cotidiana, la reconocen como parte de la comunidad y la asocian con conceptos como sociedad, unión, diversidad y pertenencia.
Entre 18 y 21 por ciento de los jóvenes relaciona la cultura con actividades artísticas, pasatiempos e intereses personales. Esta visión es más marcada en el CCH, donde se percibe como un espacio dinámico de exploración.
En contraste, entre 6 y 7.15 por ciento de los estudiantes aún asocia la cultura con nociones históricas y patrimoniales que perciben como lejanas o de difícil acceso.











