¡Viva México!, gritaron viajeros cuando abrió sus puertas
La Presidenta cortó el listón rojo entre invitados // A su paso en el convoy, el Grupo Montado del Ejército la saludó
Martes 3 de febrero de 2026, p. 3
La espera fue larga, pero ayer finalmente concluyó. El Tren El Insurgente requirió de 4 mil 228 días –desde 2014– para completar su trayecto desde la zona conurbada de Toluca hasta la estación Observatorio del Metro en la Ciudad de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum prefirió un acto protocolario sencillo y rápido para cortar el listón inaugural y atestiguar el “histórico día”.
Sin demoras, junto a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la gobernadora mexiquense, Delfina Gómez, hizo el primer recorrido por las dos últimas estaciones que en la tarde se abrieron al público: Vasco de Quiroga y Observatorio.
Después de la mañanera, que ayer se realizó en la sede de la Cineteca Nacional, en la Cuarta Sección de Chapultepec, la mandataria se apresuró a encabezar el primer viaje en este tramo.
Sólo hizo una pausa de unos minutos para disfrutar de los tradicionales tamales por el Día de la Candelaria, que ya estaban listos para todos los invitados, entre funcionarios federales y capitalinos, y representantes de las empresas que participaron en la obra.
Tras lo anterior, con un sonrisa que evidenció la satisfacción por terminar un proyecto que tardó casi 12 años en materializarse, abordó a El Insurgente en la estación Vasco de Quiroga, punto simbólico, ya que no era parte del proyecto que hizo el entonces gobierno del priísta Enrique Peña Nieto.
Con vagones totalmente llenos, entre los invitados y reporteros, el tren se dirigió a Observatorio, y luego de regreso hasta Santa Fe. La ruta que usualmente requiere sortear el intenso tráfico vehicular hacia una de las principales zonas económicas y empresariales del país, tardó unos cuantos minutos.
A su paso, hubo quienes se asomaron por las ventanas de sus casas para saludar. Desde las instalaciones del Grupo Montado y de Honores del Ejército, los elementos, la mayoría en sus caballos, se detuvieron para hacer un saludo militar ante el avance de la Presidenta.
El servicio para la población comenzó a las 4 de la tarde, pero desde temprana hora, y ante la incertidumbre de en qué momento se podría ingresar, decenas de personas, muchos provenientes incluso desde Hidalgo o Oaxaca, arribaron a la inauguración con la intención de también hacer el viaje; varios decidieron esperar durante horas hasta que se abrieron las puertas.
Otros acudieron para expresar su respaldo a la mandataria y “conocerla, nada más”, como refirió el señor Lucio Romero, de Nezahualcóyotl.
Vecinos de colonias aledañas, como Molino Santo Domingo, llegaron desde las 9 de la mañana, pero al enterarse de que el servicio aún no estaría disponible, pospusieron su viaje para otro día.
Afuera de la estación Observatorio, cientos de personas esperaron pacientes para poder entrar. Cuando el reloj estaba por marcar las 4 de la tarde corearon la cuenta regresiva: “cinco, cuatro, tres, dos, uno”, lanzaron al momento en que se abrieron las puertas en medio de porras y gritos de “¡Viva México!”
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro desplegó brigadas, con grupos de entre cinco y 10 personas, para la atención de los usuarios de la terminal Observatorio de la línea 1, y orientar a quienes se dirigían a El Insurgente.












