Martes 3 de febrero de 2026, p. 30
Los microsismos registrados desde 2023 en las alcaldías Álvaro Obregón y Benito Juárez, particularmente en la zona Plateros-Mixcoac, corresponden a la expresión superficial de una grieta asociada al movimiento de la falla Contreras, una estructura geológica activa que libera energía de manera recurrente y provoca desplazamientos en áreas circundantes.
Ello, de acuerdo con los resultados preliminares del Estudio geofísico-geológico del poniente de la Ciudad de México: implicaciones en el origen de los microsismos, financiado por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, los cuales fueron presentados a vecinos de la zona afectada por especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Los investigadores explicaron mediante mapas de la cuenca de México y un modelo de recreación del comportamiento de las capas geológicas ante los movimientos de la corteza terrestre, las posibles causas de este fenómeno, el cual, aseguraron, no es nuevo y forma parte de los procesos naturales de liberación de energía de la corteza terrestre, por lo que continuará presentándose.
“No hay forma de evitarlos, como tampoco de saber en qué momento va a ocurrir un sismo o una sacudida del subsuelo, por lo que nuestra recomendación es aprender a convivir con ellos, podemos hacerlo, sólo hay que estar preparados”, expresó la geofísica Claudia Arango Galván.
Hasta 90 movimientos
A su vez, la maestra en ciencias, Caridad Cárdenas Monroy, informó que diariamente se registran alrededor de 90 sismos de hasta magnitud 4; tres al mes entre 5 y 6, y por encima de 7 tardan varios años en suceder.
Los especialistas presentaron registros históricos de sismos ocurridos en la zona desde 1981, así como información obtenida de pozos profundos perforados tras el sismo de 1985, los cuales aportan datos claves para comprender la estructura profunda de la cuenca y evaluar el riesgo sísmico en la ciudad.
Los asistentes recibieron recomendaciones de cómo dar mantenimiento a sus viviendas, monitorear la aparición de grietas y colocar testigos con fecha para reportar cualquier crecimiento significativo a las autoridades de Protección Civil.












