Ha servido de amortiguador ante los aranceles de Trump
Domingo 1º de febrero de 2026, p. 19
Tokio. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, citó el sábado algunas ventajas de un yen más débil, en marcado contraste con las amenazas del Ministerio de Finanzas de intervenir para apoyar la moneda.
“La gente dice que el yen débil es malo en este momento, pero para las industrias exportadoras es una gran oportunidad”, dijo Takaichi en un discurso de campaña para las elecciones del próximo fin de semana.
“Ya sea en la venta de alimentos o en la industria automovilística, a pesar de los aranceles estadunidenses, la debilidad del yen ha servido de amortiguador. Eso nos ha ayudado enormemente”.
No dijo si era preferible para Japón un yen fuerte o débil, y expresó su deseo de construir una estructura económica resistente a las fluctuaciones monetarias mediante el impulso de la inversión interna.
Sin embargo, sus comentarios difieren considerablemente de los del ministro de Finanzas, Satsuki Katayama, quien ha amenazado repetidamente con tomar medidas ante la debilidad del yen, que ha alcanzado su nivel más bajo en 18 meses, lo que ha contribuido a la inflación y ha llevado al banco central a señalar nuevas alzas de las tasas de interés.
El yen se ha disparado tres veces, sobre todo tras las noticias de que la Reserva Federal de Nueva York se unía a las autoridades japonesas para preguntar a los bancos qué tipo de cambio obtendrían si compraran yenes, una medida que puede indicar la disposición a intervenir.
La prolongada caída del yen y el reciente aumento de los rendimientos de los bonos del Estado japonés hasta máximos históricos están poniendo de manifiesto la preocupación de los inversores por la tensa situación financiera del país.
Takaichi busca un mandato para su misión de reactivar la economía en las elecciones anticipadas del 8 de febrero.
Indicios de intervención
El yen ha experimentado tres subidas repentinas desde finales de la semana pasada, con los movimientos más pronunciados tras los informes de una inusual comprobación de tipos por parte de la Reserva Federal de Nueva York, que puso en alerta a los inversores ante la primera intervención conjunta de Estados Unidos y Japón en 15 años.
Aunque el secretario del Tesoro, Scott Bessent, negó que EU estuviera interviniendo en los mercados de divisas para apoyar al yen, antiguos responsables monetarios japoneses afirmaron que la participación de la Fed en las comprobaciones de tipos supone un gran avance para Japón, dado que Washington siempre ha tenido una visión negativa de la intervención monetaria.
Su participación, incluso a nivel de controles de tipos, ha reforzado la percepción de que los dos gobiernos están alineados para frenar la caída del yen, afirmaron.












