Domingo 1º de febrero de 2026, p. 9
Berlín. La Federación Alemana de Futbol (DBF, por sus siglas en alemán) descartó un boicot al Mundial 2026 a pesar de los llamados internos para enviar un mensaje al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien endureció las políticas migratorias en el país norteamericano al tiempo de que ha expresado su inte-rés de anexar Groenlandia.
La DBF reconoció que su comité ejecutivo se reunió y discutió la opción de un boicot a la Copa de México, Estados Unidos y Canadá. El vicepresidente del organismo, Oke Göttlich, presentó la propuesta la semana pasada al señalar que era momento de “considerar seriamente” esta alternativa.
Göttlich, quien también es el presidente del club de la Bundesliga St. Pauli, se refirió a las recientes acciones y declaraciones de Trump –que han desatado controversia internacional–.
Sin embargo, en lo que parece ser una reprimenda pública a Göttlich, la DBF dijo que “los debates sobre política deporti-va deben llevarse a cabo de manera interna y no en público”.
La federación afirmó que un boicot “no está actualmente en consideración. La DBF está en contacto con representantes de la política, la seguridad, los negocios y el deporte en preparación para el torneo” mundialista.
“Creemos en el poder unificador del deporte y en el impacto global que puede tener una Copa del Mundo de la FIFA”, afirmó la federación en un comunicado. “Nuestro objetivo es fortalecer esta fuerza positiva, no impedirla”.
Trump ha sembrado discordia en Europa con su intento de adquisición de Groenlandia y amenazas de imponer aranceles a los países europeos que se opusieron, mientras las acciones de Estados Unidos en Venezuela y en casa al tratar con las protestas en ciudades estadunidenses también han generado alarma.
El ex dirigente de la FIFA, Joseph Blatter, aconsejó la semana pasada a los aficionados que se mantuvieran alejados del torneo.
Sin embargo, cuando era presidente, Blatter se opuso a las llamadas para boicotear la Copa Mundial de 2018 en Rusia por preocupaciones sobre Ucrania. “El futbol no puede ser boicoteado en ningún país”, dijo en ese momento.
Los aficionados también se han mostrado inconformes por los altos precios de las entradas al torneo, así como por las restricciones a los viajeros.












