Salinas Pliego: agradece al Estado // “Sólidos principios” a conveniencia // Fracaso con disfraz de “victoria”
no de los enunciados distintivos de Ricardo Salinas Pliego es el pronunciado décadas atrás por el esperpéntico Ronald Reagan: “el Estado no es la solución, es el problema,” y el autodenominado Tío Richi no sólo lo asume como propio, sino que lo repite hasta la ignominia. Pero, ¡oh, sorpresa!, las vueltas que da la vida, porque al abominable Estado recurrió para pagar –so pena de embargo de no hacerlo– los multimillonarios impuestos por él evadidos durante años y así sacar provecho de los beneficios que (otra vez) el Estado otorga a deudores fiscales, de tal suerte que para provecho personal aquella frase que tanto lo emociona se la pasó por el arco del triunfo, aunque sea momentáneamente, lo que da puntual cuenta de la congruencia del barón.
Así es: de la sempiterna negativa a cumplir con sus obligaciones fiscales, del permanente litigio en contra del detestable Estado (el que de todas, le ganó todas) para no pagar su adeudo y del constante “combate” mediático contra el execrable Estado, Salinas Pliego pasó a la caja del Servicio de Administración Tributaria (organismo del ominoso Estado), no sin antes pedir clemencia al Estado, los beneficios de ley que otorga el Estado y abonos (no tan) chiquitos que permite el Estado. Y, cínico que es, al fracaso le llama “victoria” y se vanagloria, porque, dice, “doblé” al… mugroso Estado.
¡Ah que Estado tan cabrón!, pero no tanto si se considera que ese despreciable ente, impúdico y chupasangre, permite que evasores seriales como Salinas Pliego tengan beneficios fiscales tras décadas de no pagar impuestos, y no por falta de dinero, sino por capricho, por mera soberbia, toda vez que, recuérdese, “el Estado no es la solución, es el problema”, aunque de vez en vez no resulta tan repudiable si garantiza “ayudas” personales, sobre todo para aquellos que no lo pueden ver ni en pintura, como el Tío Richi comprenderá, quien también convoca a no dejarse “amedrentar por los parásitos del Estado; lo único que quieren es perpetuarse en el poder”.
El Servicio de Administración Tributaria lo informó así: “de conformidad con los beneficios establecidos en el Código Fiscal de la Federación y en cumplimiento de las resoluciones judiciales aplicables, un grupo empresarial (que no es otro que el del antiestatista Salinas Pliego) realizará el pago por un monto total de 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos. De dicha cantidad, 10 mil 400 millones 630 mil 537 pesos (primer abono) fueron ingresados a la Tesorería de la Federación, mientras el monto restante será cubierto mediante 18 pagos” (a razón de poco más de mil 207 millones de pesos en igual número de meses).
Buen ahorro le otorgó el monstruo chupasangre a Salinas Pliego, porque el monto original a pagar (vía sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación) sumaba poco más de 51 mil millones de pesos. Es decir, el abominable Estado –siempre bajo las normas del Código Fiscal de la Federación– le autorizó una deducción de 37 por ciento sobre el monto adeudado, que en líquido se traduce en alrededor de 19 mil millones de pesos, una cantidad nada despreciable.
Ya con este movimiento, el barón puede estar tranquilo y concluir sus vacaciones en el Caribe (que por una mera casualidad inició justo en la fecha límite de pago) y regresar a México con serenidad para llevar a cabo sus renovados deseos, que hizo públicos por medio de sus redes sociales: “hoy comienza una nueva etapa; optimismo y voluntad; habrá grandes resultados”. Y ya que se quitó la bronca de encima, incansablemente repetirá que “el Estado no es la solución, es el problema”. Y lo hará, hasta que de nueva cuenta se vea en la penosa necesidad de recurrir a su enemigo número uno, el abominable Estado, para obtener beneficios personales, en el entendido de que si se ahora comenzó a pagar su adeudo fiscal no fue “por convicción, ni porque aceptemos que sea lo justo, sino porque buscamos dar vuelta a esta página y poner fin a esta sistemática campaña en nuestra contra” ( Tío Richi dixit).
Entonces, hasta la próxima que necesite al Estado. Y gracias por los innumerables cuan afectuosos saludos de tu bien maiceado ejército de trolls.
Las rebanadas del pastel
Una vez más, ( fuck) Trump se pasa el derecho internacional por el arco del triunfo y anuncia que impondrá aranceles a todo país (soberano) “que venda o suministre petróleo directa o indirectamente” a Cuba, pues, según dice, la isla “es una amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. En los hechos, él es quien permanentemente agrede a la comunidad de naciones y mantiene en vilo al planeta.
X: @cafevega












