Miércoles 28 de enero de 2026, p. 4
El compositor Philip Glass retiró del Kennedy Center el estreno de su nueva sinfonía por considerar que los valores morales de ese centro cultural, dictados por Donald Trump, están en conflicto con el espíritu de esa partitura, subtitulada Abraham Lincoln. Los directivos se quejaron de haber recibido la carta del artista con esa decisión al mismo tiempo que la prensa mundial se enteró porque Glass publicó ayer en la mañana el contenido de ese texto en redes sociales.
Philip Glass, quien cumplirá este sábado 90 años, es con Arvo Part el más importante sinfonista vivo. Los temas de sus monumentales sinfonías incluyen siempre el tema social.
Su Séptima Sinfonía, por ejemplo, subtitulada Sinfonía Tolteca, recoge los valores espirituales, sociales y culturales del pueblo wixárika.
Sus óperas son aún más directas en sus intenciones sociales. Una de ellas, titulada Appomattox, versa sobre la guerra civil estadunidense. Otra, creada junto a Bob Wilson, lo dice todo, desde la tipografía que usó en el título: the CIVIL warS.
La Sinfonía Abraham Lincoln, de Philip Glass, fue escrita por encargo precisamente del Kennedy Center y de la Orquesta Sinfónica Nacional de Estados Unidos. El estreno estaba previsto para el 12 junio, como acto central por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia.
Ayer, Philip Glass proclamó: “después de una cuidadosa reflexión, he decidido retirar mi Sinfonía 15, Lincoln, del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas”.
Esta partitura, agregó su autor, es un retrato de Abraham Lincoln “y los valores del Kennedy Center hoy en día están en conflicto directo con el mensaje de la sinfonía. Por lo tanto, me siento obligado a retirar el estreno de la sinfonía del Kennedy Center bajo su actual administración”.
La decisión de Philip Glass se convierte en la acción más potente realizada hasta el momento desde que Donald Trump arremetió contra el Kennedy Center, le cambió el nombre a Trump-Kennedy Center y afirmó que su intención era “eliminar la programación de autores woke” (progresistas radicales).
Ya antes la soprano Renée Fleming, una eminencia, había cancelado sus presentaciones, al igual que Bela Fleck, mandolinista que tenía programadas presentaciones con la Sinfónica Nacional, cada vez más en declive, puesto que la sala principal donde ofrece sus conciertos luce casi vacía durante sus presentaciones.
Otro golpe contundente lo propinó hace unas semanas la agrupación de danza más importante de Estados Unidos: la Compañía de Danza Martha Graham, que retiró del calendario sus presentaciones que realizaría en abril.
Mientras tanto, Philip Glass anunció la inminente salida de su nuevo disco: 1000 Airplanes on the Roof.












