Casi 18 millones de personas en la región lidian con ellos, dice estudio
Domingo 25 de enero de 2026, p. 6
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alerta de que los trastornos por consumo de drogas (TCD) siguen en aumento en la región, y se han convertido en un problema de salud pública grave.
Entre los hallazgos de un estudio reciente, destaca que 17.7 millones de personas en las Américas viven con algún TCD, que van desde ansiedad, depresión, déficit de atención, esquizofrenia, ideación suicida, cirrosis y cáncer de hígado, entre otros.
El organismo informó que su impacto se refleja en que al menos 145 mil 515 fallecimientos en 2021 en la región, fueron ocasionadas por afecciones como sobredosis por opioides, cáncer de hígado, cirrosis y suicidio atribuibles al consumo de drogas.
Asimismo, de acuerdo con estimaciones de salud mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las muertes relacionadas con estos trastornos en América Latina y el Caribe aumentaron 198 por ciento de 2000 a 2019.
El estudio señala que los llamados TDC, incluidos los relacionados con opioides, anfetaminas, cannabis, cocaína y otras drogas, plantean crecientes desafíos económicos y de salud a nivel mundial, pues afectan de manera desproporcionada a los hombres jóvenes, aunque en las mujeres también han comenzado a incrementarse.
La OPS enfatiza que los trastornos por consumo de opioides representaron más de 75 por ciento de los decesos relacionados con todos los TDC.
Los años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) asociados a estos trastornos “casi se triplicaron entre 2000 y 2021, con un aumento promedio cercano a 5 por ciento anual”, enfatiza.
Resaltan importancia de diagnóstico oportuno
El organismo de Naciones Unidas indica que si bien hay diversas intervenciones efectivas, como el tratamiento farmacológico y las estrategias de reducción de daños de los TCD, siguen teniendo consecuencias considerables y evitables.
Por ello, subraya que las soluciones integrales de salud pública, que incluyen la prevención, el diagnóstico oportuno y la atención integrada, son centrales para reducir las muertes y los AVAD asociados con el consumo de drogas.
En cuanto a sus efectos en cada región del continente, el estudio revela que en América del Norte hay un marcado aumento de los trastornos relacionados con los opioides –en particular los sintéticos de alta potencia, como el fentanilo– así como con las anfetaminas.
En contraste, en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, los principales detonantes de los TCD en la última década han sido el consumo de cannabis y cocaína.












