Viernes 23 de enero de 2026, p. 18
Davos. El uso de los aranceles como herramienta de política exterior por parte del presidente estadunidense, Donald Trump, dio un nuevo impulso en Davos a los esfuerzos por diversificar el comercio mundial más allá de Estados Unidos, con la frustración palpable entre muchos de los principales socios comerciales de Washington.
Los aranceles cobraron protagonismo el pasado fin de semana, cuando Trump amenazó con nuevas tarifas a los aliados europeos que se opusieran a sus designios sobre Groenlandia, antes de que Trump reculara el miércoles y anunciara un marco de acuerdo con la OTAN sobre la isla ártica.
“Son la velocidad, la escala y el alcance del cambio lo que realmente está sacudiendo al mundo”, dijo el ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, en un foro sobre aranceles en la reunión anual del Foro Económico Mundial, que se reúne por primera vez desde que Trump elevó el año pasado los aranceles a su nivel más alto en casi un siglo.
En los debates sobre cómo moderar la exposición a Estados Unidos, los estudiosos prevén que ese país tendrá un papel decreciente en el comercio mundial. Boston Consulting Group pronosticó que su participación podría reducirse de 12 a 9 por ciento hacia 2034.
El ministro canadiense afirmó que los países están diversificando sus relaciones comerciales y haciendo más a nivel regional para que sus economías sean más resistentes a las perturbaciones.
Canadá y China acordaron recientemente reducir aranceles en sus intercambios comerciales. La Unión Europea y el Mercosur también llegaron a un acuerdo, tras 25 años de negociaciones.
“Trump está serruchando la rama en la que está sentado”, dijo esta semana Dirk Jandura, jefe de la asociación alemana de exportadores BGA, después de que se reveló que las exportaciones alemanas a Estados Unidos cayeron 9 por ciento en los 11 primeros meses de 2025 y los aranceles al acero y el aluminio están encareciendo la producción industrial en Estados Unidos.











