Viernes 23 de enero de 2026, p. 12
En la primera quincena de enero, la inflación general en México aumentó a 3.77 por ciento anual desde 3.66 por ciento en la segunda mitad de diciembre pasado, afectada por los ajustes que suelen realizarse al inicio del año: el incremento de los precios de alimentos, bebidas y tabaco, así como educación y otros servicios relacionados con alimentos fuera del hogar, revelaron datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En los primeros 15 días de enero de 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.31 por ciento quincenal, para alcanzar una variación anual de 3.77 por ciento, su nivel más alto para un periodo similar desde la primera mitad de enero de 2024 (4.9 por ciento) e interrumpió dos lecturas a la baja.
Pese a ello, se ubicó dentro del intervalo del objetivo del Banco de México (3 por ciento más o menos un punto porcentual). Además, estuvo por debajo del 3.86 por ciento que esperaba el consenso del mercado, por lo que la cuesta de enero no fue tan pronunciada.
Entre los productos con mayor impacto al alza destacaron los cigarrillos (12.22 por ciento) y los refrescos envasados (3.97), lo cual se puede explicar por el alza en el IEPS de estos mercancías, mientras el descenso de los precios de transporte aéreo (27.3 por ciento); el huevo (3.95) y el gas doméstico LP (1.83) ayudaron a contener el avance de los precios.
Sorpresa de analistas por cifra abajo del pronóstico
Los precios subyacentes, que concentran alrededor de 76 por ciento del INPC y excluyen los productos más volátiles, mostró un incremento quincenal de 0.43 por ciento y un brinco anual de 4.47 por ciento, superior al 4.31 por ciento reportado en el periodo previo.
Por su parte, la inflación no subyacente registró una caída de 0.12 por ciento quincenal, y su tasa anual se desaceleró a 1.43 por ciento en la primera mitad de enero, apoyada principalmente por la disminución en los precios de los productos agropecuarios, pecuarios y energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.
El área de estudios económicos de Banamex explicó que la sorpresa a la baja, respecto a su estimación, se relaciona con una inflación menor a la proyectada (en el contexto de la entrada en vigor de impuestos) y una caída mayor a la anticipada de energéticos.











