Jueves 22 de enero de 2026, p. 21
Cooperativas ambientales y defensoras de derechos humanos saludaron el resolutivo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que frenó el proyecto en la laguna de Cuyutlán para la ampliación del puerto de Manzanillo, Colima, debido a su impacto ambiental.
Las organizaciones exigieron la cancelación permanente del proyecto del Puerto Nuevo Manzanillo en la Laguna de Cuyutlán, al considerar que no es social, económica ni ambientalmente viable, ante la posibilidad que tiene la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), dependiente de la Secretaría de Marina, de solicitar una nueva manifestación de impacto ambiental en su modalidad regional.
Las cooperativas de Apicultores, de Salineros, de Pescadoras, las redes Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes (Red TDT) y Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (Rema), entre otras, pidieron la derogación de los decretos presidenciales en la materia:
Acuerdo por el que se delimita y determina el recinto portuario del Vaso 2 del Puerto Laguna de Cuyutlán, en Manzanillo, Colima, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 17 de agosto de 2023, y el decreto de habilitación del puerto de Laguna de Cuyutlán en el municipio de Manzanillo, en el estado de Colima, publicado en el DOF el 23 de noviembre de 2023.
Subrayaron que no aceptarán que se venda como “progreso” o “desarrollo” la devastación del ecosistema e hicieron un llamado a la población para mantenerse activa frente a un proyecto que “traería más destrucción, más contaminación y más problemas para Colima”.
A la vez, solicitaron ampliar el reconocimiento como sitio Ramsar (humedales designados de importancia internacional por sus valores ecológicos, de biodiversidad y para el sustento humano) a los vasos 1 y 2 –como es el caso de los vasos 3 y 4–, y la creación de las áreas naturales protegidas terrestres, lagunares y marinas necesarias en esta zona.
En torno a la laguna, las cooperativas plantearon que se tiene que impulsar un programa de conservación, restauración y desarrollo sostenible para las comunidades tradicionales, así como su uso como espacio de educación ambiental, adaptación y mitigación de los efectos negativos de esta crisis.












