Jueves 22 de enero de 2026, p. 13
La apreciación del peso respecto al dólar estadunidense, como ocurre en este momento, puede tener efectos no tan positivos para la economía: quienes reciben remesas obtienen menos recursos al ir a cambiar su dinero, mientras las empresas del sector exportador, que ha funcionado como un motor en los últimos años, generan menos ingresos en moneda local, explican análisis de instituciones financieras y especialistas en la materia.
De acuerdo con el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), en México, uno de cada 10 adultos es receptor de remesas.
Del otro lado, el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), estima que el comercio exterior representa aproximadamente 75 por ciento del producto interno bruto nacional (PIB) mexicano.
¿Cómo afecta a las familias?
Estos dos frentes reciben de manera directa el efecto, temporal mientras dure la apreciación, cuando la moneda nacional se fortalece frente al dólar, como ocurre en estos momentos.
El área de estudios económicos de BBVA México resalta en diversos análisis que cuando el peso gana terreno frente al dólar, los hogares que reciben remesas obtienen una menor cantidad de pesos a la hora de hacer el cambio de moneda.
Por ejemplo, entre julio de 2024 y el mismo mes de 2025, el valor en pesos de las remesas cayó 4.8 por ciento en términos reales, resultado de la apreciación de la moneda nacional frente al dólar, de acuerdo con un análisis de esa institución financiera. Se estima que las remesas aportan alrededor del 4 por ciento del PIB.
Impacto en el comercio
Economistas de Monex han explicado que el debilitamiento del dólar también puede causar tensiones al sector exportador, pues un peso fortalecido modifica los precios con el resto del mundo y altera los incentivos de las empresas orientadas al comercio global.
“La apreciación de la divisa también puede hacer que la producción nacional pierda competitividad en el mercado internacional porque los productos locales ahora valen más en moneda extranjera. Por su parte, las exportaciones tienden a disminuir. Más importaciones y menos exportaciones aumentan el déficit comercial”, señalaron.
La moneda mexicana, respecto al dólar estadunidense, volvió a colocarse como el centro de atención en los mercados financieros internacionales y reactivó la narrativa del llamado superpeso, al cerrar la cotización de este miércoles en 17.45 unidades por billete verde, su mejor nivel desde mayo de 2024.
Las buenas sesiones que ha marcado la moneda nacional llevaron a los economistas de Banamex a modificar ayer sus proyecciones para el tipo de cambio. Ahora prevén que, en los siguientes dos años, nuestra moneda cotice por debajo de las 19 unidades.
“El superpeso estaría de regreso, apoyado por mayor apetito por riesgo y tasas elevadas… Revisamos a la baja nuestros pronósticos para el tipo de cambio. Ahora lo estimamos en 18.36 pesos por dólar en diciembre de este año y en 18.73 para 2027”, señalaron los especialistas de la institución financiera.












