Medios con credulidad // Audiencias aguzadas y abusadas // Peter Pan o El Guasón divulgan en prensa, radio y televisión
iuto / Aide / Hieje / Tasukete / Au secours / Aiuto / Hilfe / Hippe / Help / Socorro / SOS / Mayday. Estas, tan diversas palabras en cuanto a su escritura y pronunciación, tienen, en cambio, un mismo significado: todas son llamadas urgentes de auxilio que, en diferentes idiomas, emiten las personas cuando enfrentan un peligro que no pueden superar por sí mismas. Las múltiples situaciones de esta naturaleza que a medio mundo (el de esta propuesta no excluye a la otra mitad) le pueden llegar a suceder o ya le acontecieron, hacen que unos cuantos ejemplos tornen muy sabia la propuesta de esta columneta, cuya moderación está fuera de toda suspicacia.
Los más reconocidos medios de comunicación masiva, aquellos que por su rigurosa independencia de los poderes religiosos, políticos y/o económicos, tanto en sus definiciones editoriales como en el cumplimiento de su función esencial (informar y brindar versiones veraces de cuanto acontezca en cualquier sitio del planeta), se han hecho merecedores no simplemente de la credulidad de muchos ciudadanos (confianza fácil, cándida o en muchos casos producto de una simpatía), sino de una merecida credibilidad, o séase, la actitud razonada que se basa en un previo conocimiento y experiencias que avalan una reiterada forma de comportamiento. Afortunadamente, la mayor preparación de amplios sectores de unas audiencias cada día más aguzadas (perspicaces, listas, vivas) y también abusadas (despabiladas, sagaces, desconfiadas), ahora distinguen con gran tino los permanentes fraudes informativos que se cometen tanto en la prensa como en la radio y la televisión: falsos acontecimientos, nunca sucedidos, augurios de desastres que jamás llegan, expresiones de crítica y rebeldía frente a decisiones gubernamentales que jamás se han tomado. Todas estas heroicas batallas son encabezadas por héroes de la “sociedad civil” que tienen una existencia tan real como la de Peter Pan, El Guas ó n, Clark Kent o Anakin Skywalker. (Estoy seguro de que hay miles de adultos que, con pretexto de divertir a sus nietos, no se pierden ningún capítulo de La guerra de las galaxias).
Pues esa terrible perversión ha venido carcomiendo el diario ejercicio de los medios de comunicación, cuya más noble razón debe ser contribuir a que la humanidad acceda al conocimiento como único camino para alcanzar la verdad. Véase la palabra de Jesús, versículo: Juan 8.31-32: “La verdad os hará libres” y también la afirmación de Sócrates: “El conocimiento los hará libres”. Sentencias que no se excluyen, sino que, al contrario, se integran y refuerzan. Pues, precisamente por todo esto, la columneta piensa que los momentos actuales son los que más requieren de los hombres pensantes, de los medios independientes y responsables, capaces de convocar con ideas accesibles y palabras entendibles a la acción popular, que enfrente el real peligro del holocausto universal.
Pero antes de pasar a retirarme, quiero presentar a quienes tienen la costumbre de conversar semanalmente con esta columneta mi sincera disculpa por haber faltado al encuentro del pasado lunes. La razón fue un problema familiar de salud, afortunadamente ya superado. Agradezco a quienes se tomaron tiempo para inquirir sobre la razón de esta ausencia, y les aseguro que tener que hacerlo me agrió el carácter más de lo acostumbrado.











