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Movimiento por mejores condiciones cumple 10 años

Bajo el esquema “saliendo y pagando” laboran jornaleros de San Quintín

Mayoría de ranchos los contratan a destajo, sin prestaciones ni seguridad social, asegura líder de la movilización de 2015 que inició por los bajos salarios

Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 19 de enero de 2026, p. 25

San Quintín, BC., La mayoría de los ranchos contratan a los jornaleros de la región de San Quintín a destajo, bajo el esquema “saliendo y pagando”, sin prestaciones ni seguridad social, dio a conocer Venustiano Hernández, uno de líderes del movimiento laboral de la región, durante el cual empleados protestaron en 2015 por las pésimas condiciones de trabajo en el sur de Baja California.

Ese ahora es un grave problema en San Quintín, pues los rancheros –no las empresas agroindustriales, que están vigiladas– son los que emplean a jornaleros en dicha modalidad y no se hacen responsables de ningún aspecto, dijo Fermín Salazar, uno de los cinco voceros de la Alianza de Organizaciones para la Justicia Social, que surgió de ese movimiento.

Jornaleros llegan en la madrugada a los ranchos y comienzan a recolectar productos agrícolas a destajo hasta que terminan sus labores, sin prestaciones ni seguridad social, en un esquema totalmente ilegal.

La relación es con quien los lleva a los campos, que al terminar el día recibe el dinero para pagarles y obtiene un porcentaje de cada trabajador, así como el cobro del servicio de traslado.

A destajo, los que tienen mayor habilidad y fuerza son los que ganan un poquito más, comentan.

Para Venustiano Hernández, quien ha recorrido todos los campos agrícolas de la zona en la última década, “esta situación es culpa de nosotros por aceptar pagos ilegales de los patrones, que se aprovechan de la necesidad del jornalero y del gobierno, que no vigila que se cumpla la Ley del Trabajo o que está en complicidad, porque hasta avisa a los ranchos cuando harán inspección”.

Reiteró que en esos ranchos no hay contratos entre trabajadores y patrones; además, hay empresas que firman acuerdos por sólo tres meses, sin protección para el empleado.

A una década del conflicto de jornaleros, que pararon la producción agrícola y bloquearon la carretera transpeninsular, los dirigentes participan en el pódcast Diez años después: jornaleros entre los acuerdos y la realidad, para reflexionar lo que dejó este movimiento, a partir de una idea del maestro en educación Lenin Escobar, presidente de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal del ayuntamiento de San Quintín.

En la emisión se ofrece una reflexión colectiva de quienes protagonizaron el movimiento de jornaleros el 17 de marzo de 2015, para demandar mejoras salariales en los campos del Valle de San Quintín, seguridad social, cese de acoso sexual a empleados y de hostigamiento a los trabajadores por mayordomos y supervisores.

También presenta la perspectiva de los diferentes liderazgos que participaron en la lucha por los derechos en San Quintín, para que las nuevas generaciones conozcan por qué estalló el movimiento social, qué omitió el gobierno y las responsabilidades en que incurrieron las empresas.

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▲ Jornaleros agrícolas llegan en la madrugada a los ranchos en el sur de Baja California y comienzan a recolectar productos agrícolas a destajo hasta que terminan sus labores, sin prestaciones ni seguridad social, en un esquema totalmente ilegal, señalan voceros de la Alianza de Organizaciones para la Justicia Social, que surgió del movimiento de 2015.Foto Lenin Escobar

Paros y bloqueos en la Transpeninsular

Ha sido el más importante en la región, pues pararon ranchos desde Colonet hasta Vicente Guerrero, y se bloqueó la Carretera Transpeninsular, que une a Baja California con Baja California Sur.

Fermín Salazar, maestro de origen mixteco, fue uno de los cinco voceros de los jornaleros en las protestas y participó en las reuniones con representantes de los gobiernos de México y de Baja California. Eran los tiempos del presidente priísta Enrique Peña Nieto y del gobernador panista Francisco Vega de Lamadrid.

Reunió a más de 70 mil trabajadores

El movimiento reunió a más de 70 mil jornaleros de San Quintín para exigir pagos justos, y jornadas de trabajo dignas.

En ese entonces se pagaba el día a 70 u 80 pesos, con jornadas de ocho y de hasta 12 horas, en condiciones deplorables de salud y de ambiente laboral. “Hoy vemos cosas distintas a raíz del movimiento histórico, pues había muchos trabajadores que ganaban 80 pesos trabajando, en otras empresas ganaban de 90 a 115, había diferentes salarios”, comentó Fermín.

“Vengo del surco y fui parte de este movimiento que representó el más grande paro de jornaleros en la historia de San Quintín, nadie había hecho uno desde Colonet hasta el puente del Rancho de Los Pinos”, añadió.

Relató que la movilización empezó por los bajos salarios, pero se incluyeron otras exigencias. “Tuve en mis manos un expediente de 132 denuncias de trabajadoras por hostigamiento y acoso laboral y sexual”, recordó Fermín, quien apuntó que se señalaba a los mayordomos de cuadrilla y supervisores. Expuso que “bajó ese índice y escuchamos pocas denuncias”.

Acotó que la protesta “empezó por la defensa de los derechos laborales: aguinaldo, días festivos, horas extras, capacitación, fines de semana, afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social pues se ganaba muy poco dinero. Se ha mejorado el traslado de jornaleros, pues ya no se hace en carros de redilas sino en autobuses.

“Los mismos patrones se dieron cuenta y platicamos con ellos para ajustarnos a las leyes”, señaló.

“La Alianza de Organizaciones para la Justicia Social sigue viva, pero no con la fuerza ni capacidad de convocatoria, pues nos dividimos en dos partes y aunque se consiguió el registro del Sindicato Independiente Democrático de Jornaleros Agrícolas, nos equivocamos con el nombramiento del primer secretario general (Lorenzo Rodríguez), pues dejó de luchar por los derechos de los trabajadores”, remató Salazar.