Los veneros del diablo
n un mundo en llamas, el petróleo se sitúa en medio de la polémica y de la guerra. La toma de Venezuela por Estados Unidos transformó el mercado de hidrocarburos… y la crisis energética apenas comienza.
Naciones como Nicaragua, Cuba y China recibían petróleo de Venezuela para satisfacer sus necesidades. Ahora, Estados Unidos controla el mercado energético en Occidente y decide a quién le corta el abasto. Por supuesto, las naciones señaladas se encuentran en la lista negra y no recibirán los recursos necesarios.
México es una opción para el mercado centroamericano y del Caribe, pero no será fácil hacerle frente a la demanda. Si Washington confiscó buques cisternas controlados por Caracas y hasta uno con bandera rusa, algo semejante puede pasar con las exportaciones de Pemex, principalmente porque Marco Rubio, secretario de Estado, tiene entre sus objetivos aislar a naciones con gobiernos de izquierda y, en especial, a Cuba.
Pero el problema del petróleo se extiende a nivel mundial. Como menciona López Velarde en su gran poema Suave patria, refiriéndose a México, “El niño Dios te escrituró un establo y los veneros del petróleo el diablo”. No hay duda, “el maligno” está presente en el reacomodo del mundo bajo el control de grandes potencias.
En el caso del viejo continente, la oferta más cercana de petróleo y gas es la de Rusia. Incluso hay una serie de ductos entre la región petrolera rusa a Europa occidental, comenzando por Alemania. Pero la guerra contra Ucrania rompió ese flujo. Una opción son los hidrocarburos de la zona árabe, también con conflictos crecientes y, la otra, la de América del Norte, incluyendo a Canadá y México. Pero la amenaza de invadir Groenlandia por parte de Washington limita el comercio de energéticos en la zona, ya que se agrede a Dinamarca, miembro de la comunidad europea y de la OTAN.
Por el lado de Asia también se complica la situación, porque China necesita más petróleo para su desarrollo tecnológico e industrial. Su alianza con Rusia en parte soluciona el problema, pero esos recursos no son suficientes.
La producción de energéticos se incrementará con las inversiones en Venezuela, pero la lucha por el petróleo se intensificará a lo largo de esta década. A ver en qué termina este reacomodo mundial.











