Mermaría exportaciones mexicanas
Martes 13 de enero de 2026, p. 16
Una menor demanda de financiamiento y bajos niveles de inclusión financiera es lo que le espera a Estados Unidos en caso de que los bancos que operan en ese país hagan caso al llamado del presidente estadunidense, Donald Trump, de bajar las tasas de interés de tarjetas de crédito a un máximo de 10 por ciento, consideraron especialistas.
Los bancos que operan en México y tienen filiales estadunidenses, como Citi, tendrán impactos mínimos, ya que en el mercado mexicano no existen políticas para topar las tasas de interés. Sin embargo, menores niveles de consumo en el país vecino, derivados de esa medida, pueden tener implicaciones sobre las exportaciones, estimaron.
El viernes, Donald Trump publicó en redes sociales un mensaje para pedir a las instituciones financieras que ofrecen tarjetas de crédito establecer un límite de 10 por ciento a las tasas de interés de ese producto a partir del próximo 20 de enero.
“Les informamos que ya no permitiremos que el público estadunidense sea estafado por compañías de tarjetas de crédito que cobran tasas de interés de 20 a 30 por ciento, e incluso más, las cuales se incrementaron sin obstáculos durante el gobierno del soñoliento Joe Biden.
“A partir del 20 de enero de 2026, yo, como presidente de Estados Unidos, solicito un límite de un año para las tasas de interés de las tarjetas de crédito de 10 por ciento. Casualmente, la fecha del 20 de enero coincide con el primer aniversario de la histórica y exitosa administración Trump”, escribió el mandatario en sus redes sociales.
Álvaro Vértiz, experto del sector financiero, explicó que, en primera instancia, Trump no puede aplicar la medida de forma autoritaria.
“La visión general y jurídica es que no puede imponer un tope a las tasas de interés de manera unilateral, ya que esto requeriría la aprobación del Congreso para convertirse en ley, o de regulación específica. Sin esa aprobación, podría enfrentar acciones jurídicas de los participantes del mercado.”
En diversos análisis publicados este lunes, diversas firmas financieras estadunidenses explicaron las consecuencias de esta medida.
Para los expertos de Wells Fargo, topar a las tasas de interés de las tarjetas de crédito “borraría las ganancias del negocio durante un año”; mientras, JP Morgan consideró que esto implicaría para los consumidores “deudas más costosas”.
Los expertos de Raymond James detallaron que los topes “podrían llevar a un acceso reducido al crédito” y los analistas de Evercore agregaron que provocaría que las tecnológicas financieras obtengan mayores ganancias en el mercado de Estados Unidos.
Vértiz agregó que el impacto directo en los bancos que operan en el mercado mexicano “sería mínimo, ya que están regulados por el Banco de México y no por políticas estadunidenses. Sin embargo, podría haber efectos indirectos en filiales transfronterizas al reducir su rentabilidad en Estados Unidos.
“En la economía mexicana se vería afectada por una eventual disminución del crédito y el consumo estadunidenses, lo que afectaría las exportaciones. Aquí, una medida similar podría ser peligrosa, ya que las tasas de interés se encuentran relacionadas con el riesgo crediticio y en un país que no ha alcanzado niveles deseables de inclusión financiera esto tendría como efecto retos relevantes en la colocación de financiamiento, particularmente a sectores vulnerables”.











