El siniestro dejó cinco personas heridas
Dos mil 500 vecinos fueron desalojados y esperan dictamen estructural
Sábado 10 de enero de 2026, p. 24
Una explosión por acumulación de gas en un departamento ubicado en un edificio de la colonia Paseos de Taxqueña dañó siete edificios, 30 departamentos, causó lesiones en cinco personas, dos de las cuales fueron trasladadas al Instituto Nacional de Rehabilitación, así como el desalojo de 2 mil 500 vecinos.
Los hechos ocurrieron cerca de las 8:55 de la mañana de este viernes en la calle Paseo de los Cipreses y Paseo de los Naranjos, donde se registró la fuga y acumulación de gas LP en el tercer nivel de un edificio, el cual consta de 24 departamentos, con planta baja y cinco niveles.
Cuerpos de emergencia arribaron para resguardar a los lesionados y realizar las inspecciones correspondientes. Hubo afectaciones en cristalería y cancelería en 30 departamentos.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil informó que en el edificio en el que se registró la explosión, marcado con el 21 B, algunos departamentos presentaron daños menores en acabados; sin embargo, otros tuvieron daño estructural, por lo que se solicitó la intervención de la Secretaría de Obras y Servicios, así como de la Secretaría de Vivienda para apoyar a sus moradores, que no podrán regresar hasta que se descarte cualquier riesgo.
Efectivos del Heroico Cuerpo de Bomberos y personal de Protección Civil coordinaron la evacuación de 2 mil 500 vecinos.
La titular de la segunda dependencia, Myriam Urzúa, comentó que se realizaría la revisión de los inmuebles para determinar si hay daños estructurales y una vez que concluyan las familias regresarán de forma paulatina.
De las cinco personas lesionadas, tres fueron atendidas en el lugar por personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas, mientras dos fueron trasladadas para continuar con su atención médica especializada.
El cerco de seguridad se extendió a cinco calles a la redonda para evitar incidentes. El alcalde de Coyoacán, Giovani Gutiérrez, dijo que se habilitaría un albergue para las familias que lo necesitaran.
Leonardo, uno de los habitantes del edificio, pensó que temblaba, pero era la onda expansiva. Con miedo, se asomó hacia su ventana y vio los escombros sobre la calle. El departamento en el que se originó el estruendo lo rentaba una pareja adulta, según contaron vecinos.
En una de las torres del edificio en el que se originó el siniestro, Luis Meza tenía una junta en línea de su trabajo. Su esposa e hija habían salido, la primera a trabajar y la segunda a la universidad. Cuando escuchó el estruendo, sus vidrios reventaron, agarró a su perro y salió de inmediato.
Según le contaron, su conjunto contaba con daños serios y debía apuntalarse, aunque todavía no le decían si era inhabitable. Sentado sobre la tierra y mientras llamaba a su familiares, esperaba a que le dijeran si al menos podía ingresar por ropa para pasar la noche con ellos.
Hasta entrada la tarde de ayer continuaban las revisiones de varios inmuebles aledaños por parte de las autoridades.












