Viernes 9 de enero de 2026, p. 17
La junta de gobierno del Banco de México (BdeM) confirmó que hará recortes graduales a la tasa de referencia –la que determina el costo al que se financian empresas y personas– y estarán condicionados a datos macroeconómicos durante 2026, sugieren las minutas de la más reciente reunión de política monetaria de 2025.
El pasado 18 de diciembre el BdeM reveló que decidió disminuir en 0.25 puntos porcentuales la meta de la tasa de interés interbancaria a un día a 7 por ciento.
Tras 12 reuniones consecutivas en las que se ha reducido la tasa de interés, de 11 a 7 por ciento, la junta de gobierno del banco central mexicano “valorará el momento de realizar ajustes adicionales. Tomará en cuenta los efectos de todos los determinantes de la inflación. Las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3 por ciento”.
Inflación en rango
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía reveló ayer por la mañana que la inflación general cerró 2025 en 3.69 por ciento anual, dentro del intervalo de estabilidad de precios del BdeM y su nivel más bajo para un cierre de año desde 2020; sin embargo, éste no fue el caso de la inflación subyacente –que determina la trayectoria de los precios en el mediano y largo plazo–, la cual cerró el año en 4.33 por ciento, la más alta desde 2023.
Jonathan Heath, subgobernador del BdeM y quien emitió el voto disidente en la última reunión de 2025, argumentó que se debe “evaluar meticulosamente el tiempo que tomará no sólo revertir la creciente tendencia al alza que ha mostrado la inflación subyacente, sino además calibrar la magnitud de la posible reversión de la inflación no subyacente. Esto involucra ajustar nuestro pronóstico a una trayectoria más creíble”.
En breve se reflejará el impacto de las modificaciones al impuesto especial sobre producción y servicios, que encarecerá refrescos, sueros, cigarrillos y, eventualmente, la gasolina premium, así como del aumento de tarifas arancelarias. La mayoría de la junta prevé que estas alzas tendrán efecto sólo una vez sobre la inflación y éste será transitorio.












