Envían a comisiones un punto de acuerdo para demandar respeto al derecho internacional
Jueves 8 de enero de 2026, p. 9
El tema de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela dividió opiniones en la sesión de ayer de la Comisión Permanente, pues mientras Morena y sus aliados respaldaron la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum –quien condenó el injerencismo de Washington–-, los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) justificaron la acción armada estadunidense al considerar que el gobierno de Nicolás Maduro era una “dictadura”.
Como se preveía, este asunto dominó la agenda política. El diputado morenista Emilio Ramón Ramírez subrayó en tribuna que lo ocurrido en Venezuela “violenta los principios fundamentales del derecho internacional, quebranta la soberanía de un país hermano de América Latina y pone en riesgo la estabilidad de toda la región”.
En ese tono, lamentó que haya sectores en México que “piden abiertamente la intervención de Estados Unidos” en el país y “dicen hacerlo en nombre de la libertad, pero la historia los contradice, porque cada vez que México abrió la puerta al extranjero, perdió algo: territorio, recursos, dignidad y sangre. Nunca nos vinieron a salvar, siempre vinieron a mandar”, como parte de una estrategia propia del “colonialismo”.
Por su parte, el coordinador del grupo parlamentario del Partido del Trabajo (PT) en San Lázaro, Reginaldo Sandoval Flores, aseveró que la acción militar en Venezuela “por ningún lado se puede justificar. Es un acto de violación al derecho internacional, de nulidad de los órganos internacionales como la ONU. De ninguna forma se puede justificar; es un secuestro”.
Al final de la discusión, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo (Morena), propuso que el Congreso mexicano exprese “su profunda preocupación ante la agresión de Estados Unidos a Venezuela”.
En un punto de acuerdo que fue turnado a comisiones, demandó asimismo que la comunidad internacional actúe con responsabilidad, prudencia y apego a las normas que rigen a las naciones y exija que Washington se abstenga del uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana y de cualquier otro país.
En sentido contrario, el coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve, descalificó las críticas de Morena y sus aliados a la intervención militar estadunidense al afirmar que “Maduro fue un presidente que abusó de sus atribuciones y terminó como un dictador y un golpista”, que, aseguró, cometió fraudes electorales para permanecer en su cargo.
El priísta alertó que en México “se ha estado construyendo un Estado autoritario. Se apoderaron del Poder Judicial, de los organismos autónomos. Por supuesto, quieren una reforma electoral a modo. Eso es transgredir los derechos humanos, como lo hizo Maduro en Venezuela”.
De su lado, el coordinador del blanquiazul en el Senado, Ricardo Anaya, consideró que el gobierno de México se equivoca al defender a Maduro, pues no se trata del presidente legítimo de Venezuela, sino de “un dictador espurio” que, afirmó, cometió fraudes electorales en 2018 y 2024 para perpetuarse en el poder.












