Jueves 8 de enero de 2026, p. 3
La industria del petróleo y del gas destaca como uno de los principales impulsores de la segunda llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Grupos empresariales de este sector inyectaron cerca de 26 millones de dólares a la campaña del republicano y siguieron contribuyendo para la transición y su investidura.
Al margen de esos 26 millones de dólares, reportados a la Comisión de Elecciones Federales (FEC, por su sigla en inglés), una vez ganada la elección, las grandes petroleras del país soltaron millones de dólares más para la investidura del magnate, en una etapa en que las donaciones no tienen tope y se usan para financiar reuniones y eventos de mayor cercanía con la persona elegida.
En suma, las grandes multinacionales petroleras inyectaron 6 millones de dólares una vez elegido Trump y otros “productores independientes” de Texas y empresas que se consideran de menor tamaño aportaron 2 millones 100 mil dólares adicionales, muestran las bases de datos agrupadas por OpenSecrets.
Chevron, la segunda petrolera más grande de Estados Unidos y la única de ese país que permaneció operando abiertamente en Venezuela luego de las modificaciones en el sector llevadas a cabo por el ex presidente Hugo Chávez, fue la que más recursos aportó para las actividades de investidura del magnate, con 2 millones de dólares.
A la par, se encuentran ExxonMobil, Occidental Petroleum Corporation y ConocoPhillips Company, que inyectaron cada una un millón más, y BP Company North America y Shell USA, 500 mil cada una.
ExxonMobil y ConocoPhillips Company de hecho dejaron sus operaciones en Venezuela como resultado de los cambios hechos en el sector petrolero y denunciaron al Estado venezolano en procesos de arbitraje internacional.
A la par, el Instituto Americano del Petróleo, la asociación más grande de la industria del crudo y del gas en Estados Unidos, por medio de su Comité de Acción Política, inyectó 500 mil dólares para los eventos y reuniones con el entonces presidente electo, Donald Trump.
Range Resources Corporation and Subsidaries, identificada fuera de esas grandes trasnacionales, aportó 50 mil dólares más. Lo mismo Oil Search, que donó 50 mil, y Valero Services, que transfirió 250 mil.
Como donantes vinculados también al sector energético para esta última etapa se encuentran Jeffery y Melinda Hildebrand, de Hilcorp Energy, con un millón de dólares, y Carol Adams, 250 mil, todos de la industria petrolera de Texas.
Rey buitre
Al margen de los empresarios que mediante OpenSecrets se identifican directamente como del sector petrolero, se encuentra Paul Singer, quien se volvió la cara más visible de los fondos buitres que asfixiaron a Argentina por el default de su deuda soberana en 2001, y que se esperó hasta 15 años para cobrar con creces la compra de los papeles argentinos.
Singer no sólo se cuenta entre los principales donantes de Trump, con un millón de dólares, sólo para las actividades de cara a su investidura; en la campaña habría donado hasta 5 millones, según los reportes que se consignan de la FEC.
Mediante Elliott Investment Management, un fondo de inversión que administra más de 70 mil millones de dólares, el Rey de los fondos buitres se hizo de Citgo, la principal filial estadunidense de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
En noviembre, Leonard P. Stark, juez del tribunal de distrito de Delaware, autorizó la venta de acciones de PDV Holding, matriz de Citgo, a Amber Energy, filial del Elliott Investment Management.
La oferta por 5 mil 900 millones de dólares aún debe ser aprobada por reguladores y agencias de Estados Unidos, como la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, dadas las sanciones financieras que varias administraciones estadunidenses han puesto sobre Venezuela y sus empresas.












