La sombra de Venezuela
a intervención de Estados Unidos en Venezuela no sólo cambia la correlación de fuerzas en ese país sudamericano, que en la práctica se convirtió en un protectorado; también transforma las relaciones de poder en el resto de América Latina.
Las organizaciones internacionales como la ONU y la OEA no influirán en este proceso, simplemente porque no tienen poder. Si no lograron jugar un papel relevante en los casos de Israel con Palestina ni en el de Rusia con Ucrania, mucho menos lo harán en el caso comentado.
Para México, las presiones aumentarán en todos los campos de la vida política y económica. En esta última materia destacan el sector energético, el estado de derecho y las negociaciones del nuevo tratado comercial.
En cuanto al petróleo y la electricidad, se buscará abrir el sector a la competencia mediante de la participación de empresas privadas, en especial en la generación de electricidad, ya que se requieren grandes inversiones para el desarrollo de la inteligencia artificial y el gobierno no cuenta con recursos para enfrentar este reto. También habrá que cuidar el envío de petróleo a Cuba, proceso que estará en la mira del secretario de Estado, Marco Rubio.
En el caso del estado de derecho, la reforma judicial no fue del agrado de Washington y presionará para cuidar sus intereses. Nacionalizaciones, estatizaciones y frenos a los capitales estadunidenses serán vigilados con lupa.
La revisión del tratado comercial irá más allá de los intercambios de mercancías. Si Canadá y México quieren seguir en el convenio tendrán que abrir sus economías al socio más grande y cerrar sus fronteras a otras naciones, como acaba de suceder con China y otros países. México impuso fuertes aranceles con el pretexto de fortalecer la planta productiva y el empleo. Además, se estimulará la inversión regional frente a la de otras partes del mundo.
No hay que descartar en las negociaciones compromisos en materia de seguridad, tanto jurídica como física, para las empresas y para frenar el paso de drogas y migrantes a Estados Unidos. Quizá esta parte no quede por escrito, pero será uno de los compromisos de México y de Canadá.
Atrás de estas negociaciones estará la sombra de Venezuela.












