Excesos decembrinos pesan todo el año
El primer trimestre, buen momento para desarrollar disciplina presupuestal en el hogar, señala Banamex
Martes 6 de enero de 2026, p. 22
En un entorno marcado por el uso excesivo de líneas de crédito, alza generalizada de precios y disminución del ahorro después de las festividades decembrinas, la cuesta de enero se perfila no sólo como un fenómeno estacional, sino como un reto de solvencia para los hogares mexicanos.
Juan Luis Ordaz, director de educación financiera de Banamex, advirtió que para evitar que el inicio de 2026 se convierta en un lastre financiero que comprometa la estabilidad el resto del año, es indispensable transitar de la preocupación a la planeación estratégica y dar prioridad a liquidar las deudas más costosas.
En un análisis, el directivo explicó que el primer paso para mitigar el impacto es reconocer la situación real de las finanzas personales, un proceso que requiere hacer una lista de los gastos que generaron las fiestas, identificar las fechas de corte de las tarjetas de crédito y calcular la liquidez real disponible de cada consumidor.
Ordaz hizo énfasis en que no todas las deudas impactan de igual forma el patrimonio familiar, por lo que lo más recomendable es atacar primero los préstamos más caros.
“Se debe procurar liquidar primero aquellas deudas con tasas de interés más altas, ya que son las que pueden crecer rápidamente y afectar más las finanzas de cada persona”, señaló el especialista.
Recomendó que, ante un riesgo inminente de sobrendeudamiento o falta de liquidez, los usuarios se acerquen a las instituciones de crédito para negociar una restructura antes de caer en impago.
“Cumplir con los compromisos (de pago) es clave para cuidar el historial crediticio y evitar problemas mayores”, apuntó.
El análisis de Banamex destacó la necesidad de una disciplina presupuestal durante los primeros tres meses del año. Para ello, recomendó la identificación y eliminación de los gastos hormigas, pequeñas fugas de capital que, al acumularse, merman la capacidad de pago de las familias.
Ordaz también hizo hincapié en la dimensión social y sicológica de la economía doméstica. En lugar de tratar de enfrentar una crisis de liquidez en aislamiento, hablar del tema y buscar apoyo es fundamental para reducir la carga emocional.
“Compartir la situación financiera con alguien de confianza puede aliviar la carga. Las finanzas tienen una dimensión emocional; eso ayuda a mantener la motivación.”
Finalmente, el directivo del banco instó a los usuarios a no descartar la generación de ingresos adicionales mediante trabajos temporales o venta de bienes en desuso, siempre que dichos recursos se destinen a sanear el balance financiero y no a nuevo consumo suntuario.












