Sábado 29 de noviembre de 2025, p. 30
El microsatélite MXÁO-1, que fue lanzado ayer desde la base espacial de Vandenberg, California, como parte de la misión Transporte-15 de SpaceX, del programa Smallsat Rideshare en el que participan gobiernos de 16 países, ya está en órbita.
Promovido por la alcaldía Álvaro Obregón, la iniciativa privada y universidades, es el primero que impulsa un gobierno municipal en América Latina. El MXÁO-1 es un microsatélite de observación terrestre que orbita a 521.6 kilómetros de altitud, viaja a una velocidad de 7.6 kilómetros por segundo y está equipado con una cámara multiespectral de alta resolución de 1.5 metros por pixel, que permitirá generar información estratégica para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, explicó el alcalde Javier López Casarín.
Manifestó que, desde su puesta en operación, el satélite enviará imágenes que servirán para monitorear zonas naturales, cauces y barrancas; detectar deforestación, incendios y deslaves; fortalecer la seguridad pública mediante mapeo territorial, optimizar la movilidad e infraestructura urbana y apoyar proyectos de investigación científica y ambiental en universidades del país.
Agregó que en el caso de la alcaldía, ayudará a los problemas que enfrenta, en movilidad, pobreza extrema y riesgos por minas y barrancas, entre otros.
La información será procesada en el Centro de Monitoreo y Análisis ubicado en Santa Fe, donde especialistas y académicos del Clúster Universitario de Alto Nivel, conformado por 27 instituciones –entre las que se encuentran 20 universidades públicas y privadas con sede en la demarcación–, serán los encargados.
Los expertos transformarán los datos en conocimiento útil para la gestión pública y el desarrollo sostenible, detalló el funcionario.
La creación del MXÁO-1 fue desarrollado bajo el modelo de colaboración triple hélice en el que la academia, la industria y el gobierno trabajaron de manera coordinada. La alcaldía Álvaro Obregón fungió como organizadora y catalizadora del proyecto, al convocar al sector académico y a empresas privadas para beneficio de la comunidad.
En esta misión participaron la empresa mexicana Macrolab Acreditación, en alianza con la sudcoreana Nara Space, responsables del desarrollo, integración y operación técnica del satélite.
En los próximo tres años, el microsatélite permanecerá en órbita generando información que contribuirá al desarrollo urbano, la sustentabilidad, la gestión de riesgos y la seguridad de las comunidades.
“Cada byte que llegue será una decisión más inteligente en la Tierra. El MXÁO-1 nos recuerda que cuando la ciencia se pone al servicio de la gente, todo es posible.”












