Viernes muy complicado
La presencia de agentes de tránsito no ayudó en mucho a la circulación
Sábado 29 de noviembre de 2025, p. 28
En la Ciudad de México todo el tiempo ya es hora pico, con vialidades lentas por el pesado tránsito, lo que ocasiona permanecer horas a bordo del transporte público o dentro del automóvil, afirmaron conductores y transeúntes.
A lo anterior se agrega más tiempo cuando hay manifestaciones, se realizan bloqueos y cierran las calles, lo que impide la circulación en avenidas principales.
Ejemplo de esto ocurrió sobre la avenida Universidad, donde este viernes cayeron en la desesperación los automovilistas que se encontraron con un bloqueo de habitantes del pueblo de Xoco que se oponen a la gentrificación.
Esta protesta ocasionó que las calles aledañas, incluso en el centro de Coyoacán, se vieran afectadas en cuestión de movilidad.
Por este bloqueo, las afectaciones también alcanzaron avenidas como División del Norte en su cruce con el Eje 8 Sur Popocatépetl, y hasta el Eje 7 Sur Municipio Libre, con dirección a Circuito Interior.
Para Carlos, un peatón entrevistado, “todo el tiempo es una hora pico”, pues ya no hay día en el que él no encuentre tránsito pesado en su trayecto.
Consultado sobre una de los cruces más caóticos, Insurgentes Norte y el Eje 1 Norte Mosqueta, en la colonia Buenavista, comentó que por las tardes se vuelve complicado subirse al Metrobús o el Metro por la gran cantidad de personas que transitan por esa zona.
En esa parte de la ciudad, efectivos de tránsito de la policía capitalina realizaban un operativo para revisión de motocicletas.
En recorridos realizados por este diario en diferentes partes de la ciudad se constataron las dificultades no sólo para los automovilistas, sino para transeúntes, sobre todo durante la tarde.
Por ejemplo, en Insurgentes y su cruce con Viaducto Miguel Alemán, los cláxones de los automóviles integraron una orquesta cuyo sonido se perdía en los oídos de los capitalinos que caminaban por ese rumbo.
Allí también había agentes de tránsito que supervisaban la vialidad, aunque servían de poco.
En las incorporaciones a las avenidas más usadas se formaron auténticos embudos con autos que intentaban pasar y donde respetar el uno y uno era complicado.
Ninguna zona se salva
Sin embargo, en otras partes de la ciudad, como en Garibaldi, justo en el cruce del Eje Central Lázaro Cárdenas, Paseo de la Reforma y el Eje 1 Norte, no se observaron policías de vialidad, a pesar de que hubo varias peregrinaciones hacia la Basílica de Guadalupe.
A la altura de la avenida Hidalgo, frente a la iglesia de San Hipólito, el Centro de Orientación Vial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana alertó de que durante el día habría gran carga vehicular, para prevenir a los conductores.
Por la tarde hubo otras manifestaciones que agravaron el caos, como en General Prim y Abraham González, Insurgentes y Álvaro Obregón, en la colonia Roma, lo que paralizó un rato la vialidad.
Por otra parte, los asistentes a las plazas comerciales también padecieron la lentitud del tránsito. En el sur de la ciudad, sobre la Calzada Acoxpa, cerca de la plaza del mismo nombre, entrada la noche había una gran cantidad de autos formados para el ingreso.
Otro centro comercial que presentó dificultades fue Reforma 222, donde los taxis de aplicación subían a usuarios que los solicitaban y tenían que esperar a un costado de la ciclovía.












