Viernes 29 de agosto de 2025, p. 26
Washington. El enviado especial de Donald Trump para Ucrania, Keith Kellog, calificó ayer de “atroces” los ataques rusos contra Kiev y señaló que amenazan las propuestas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Ucrania, mientras la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reconoció que al mandatario “no le gustó” el bombardeo ruso, pero al mismo tiempo afirmó que “no le sorprendió”.
Kellogg se refirió a este último ataque sobre la capital ucrania como el segundo más grande de toda la guerra, para el que Rusia utilizó casi 600 drones y una treintena de misiles. “¿Los objetivos? No eran soldados ni armas, sino zonas residenciales de Kiev”, indicó.
Asimismo, remarcó que otras instalaciones civiles e incluso oficinas diplomáticas de la Unión Europea y una institución cultural de Reino Unido fueron golpeadas. “Estos atroces ataques amenazan la paz que el presidente Trump está buscando”, dijo.
“Hay dos países que llevan en guerra mucho tiempo. Rusia lanzó este ataque sobre Kiev y, del otro lado, Ucrania atacó recientemente refinerías de petróleo rusas”, añadió Leavitt, durante una rueda de prensa, en la que confirmó que Trump sigue de cerca la evolución de un conflicto “al que quiere poner fin”.
Trump se ha erigido en mediador para tratar de acercar a los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Ucrania, Volodymir Zelensky, pero sin que se hayan logrado avances con vistas a la esperada cumbre de líderes que teóricamente parecía cerrada hace semana y media.
“Quizá las dos partes de esta guerra no están dispuestas a terminarla. El presidente quiere acabar (con el conflicto), pero los líderes de los dos países también necesitan hacer que acabe”, concluyó la portavoz.
Por su parte, Reino Unido y la Unión Europea convocaron a sus enviados en Rusia para protestar por el “inaceptable” bombardeo de Moscú sobre Kiev que dañó las oficinas del British Council y los edificios que albergan la delegación del bloque europeo en Ucrania, además de matar a 18 personas.
Suiza descartó de momento el envío de sus militares a Kiev, informó su ministerio de Defensa.
Mientras, la Organización del Tratado del Atlántico Norte publicó datos donde proyecta que sus 32 estados miembros al fin cumplirán con el objetivo de larga data de gastar 2 por ciento de su producción económica total en defensa este año. Sólo tres países cumplen con el nuevo objetivo establecido de invertir 3.5 por ciento del PIB acordado en junio.
Un impulso para un mayor gasto en defensa es uno de los resultados de la guerra de Rusia en Ucrania, que ha creado profundas preocupaciones de seguridad en toda Europa. También es una reacción a la presión del presidente Trump, quien ha acusado a los aliados europeos de no invertir lo suficiente en su propia seguridad.