Jueves 28 de agosto de 2025, p. 23
La Paz. El presidente de Bolivia, Luis Arce, lamentó ayer las últimas decisiones judiciales que favorecieron a la autoproclamada presidenta interina Jeanine Áñez (2019-2020) y a dos de sus aliados golpistas, y manifestó que la justicia para las víctimas de la crisis de 2019 “sigue siendo una deuda pendiente”.
El Tribunal Cuarto de Sentencia Penal de El Alto anuló el caso contra Áñez por la matanza de Senkata que dejó 11 muertos, mientras mañana otro tribunal decidirá su situación en el caso de la matanza de Sacaba, en la que perdieron la vida 12 personas, en el marco de la revisión de los procesos instruida por el Consejo de la Magistratura a fin de “restablecer derechos vulnerados” de la ex mandataria.
En prisión desde 2021, acusada en nueve procesos judiciales, Áñez cumple una condena de 10 años de prisión por el caso Golpe de Estado II, en el que se consideró que asumió la presidencia sin respetar la línea de sucesión constitucional tras la renuncia de Morales.
La justicia concedió también en las últimas horas arresto domiciliario a Luis Fernando Camacho, ex gobernador de Santa Cruz, preso desde 2022, y libertad a Marco Antonio Pumari, encarcelado en 2021, ambos acusados en el caso Golpe de Estado I.
“Resulta incomprensible e indignante que crímenes de lesa humanidad, reconocidos como masacres por organismos internacionales como el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, no reciban el debido tratamiento judicial”, declaró el presidente boliviano en su cuenta de X.
Estas decisiones judiciales tienen lugar cuando se avecina un giro en la conducción política del país, tras casi 20 años de hegemonía del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS) que obtuvo apenas dos diputados y se quedó sin senadores en la Asamblea Legislativa Plurinacional, de acuerdo con los resultados oficiales de los comicios del 17 de agosto.
Segunda vuelta
El centrista Rodrigo Paz y el derechista Jorge Tuto Quiroga irán a una histórica segunda vuelta presidencial el 19 de octubre.
De los 166 asambleístas, Paz obtuvo 65 y Quiroga 51, mientras el empresario Samuel Doria Medina se quedó con 32. En tanto, el presidente del Senado y ex delfín de Morales, Andrónico Rodríguez –quien se postuló por una fuerza disidente del oficialismo– logró una representación de ocho diputados, y Súmate, del alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, consiguió seis legisladores.
En las elecciones de 2020, el MAS obtuvo 96 asambleístas, con los cuales controló dos tercios del Congreso. En las votaciones de este año, ninguna de las fuerzas alcanzó la mayoría calificada necesaria para aprobar las leyes y ejecutar su plan de gobierno, por lo que el ganador de la segunda vuelta necesitará hacer pactos para poder avanzar.
“Creo que lo que quiere la inmensa mayoría del pueblo... es justamente lo que ha ocurrido hoy (martes) que busquen concertar”, dijo Paz al salir de una reunión en Palacio de Gobierno convocada por Arce esta semana para hablar de la transición y analizar la crisis económica, a la cual Quiroga decidió no asistir.
La crisis económica y la disputa entre Arce y el ex mandatario Evo Morales (2006-2019) por el control del partido llevaron al MAS a su peor resultado. Arce culpó a Morales por la derrota luego de que el ex gobernante llamó a votar nulo, sufragio que alcanzó un récord de 19.87 por ciento, cuando en anteriores comicios rondaba los 4 puntos.