Miércoles 22 de abril de 2026, p. 29
Tras el amparo obtenido por vecinas de la colonia Verónica Anzures contra la tercera fase del proyecto Be Grand Alto Polanco, se colocaron sellos de suspensión de actividades en el tapiado que rodea la obra en calzada General Mariano Escobedo y Laguna de Mayrán, en la colonia Anáhuac, primera sección, aunque permanece funcionando el showroom donde se invita a visitar el departamento muestra.
Empleados de establecimientos vecinos comentaron que el viernes 17, fecha en que se colocaron los sellos, fue el último día en que se observó a personal laborando en el sitio, donde hay una excavación profunda con los taludes ya estabilizados con concreto.
La sentencia lograda por las vecinas de la Verónica Anzures en el décimo primer tribunal colegiado en materia administrativa del primer circuito, por el probable daño ambiental, publicada el 14 de abril, ordenó la suspensión inmediata de los efectos de la resolución administrativa por los que la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) otorgó la manifestación de impacto ambiental general para el proyecto Be Grand Alto Polanco, fase tres, de fecha 26 de agosto de 2024.
Se aplicó principio
El tribunal aplicó el principio indubio pro natura para conceder la suspensión, es decir, que sin establecer de manera fehaciente los actos reclamados en el recurso de amparo, “basta acreditar la existencia de una probable afectación al ambiente, en este caso, generada por el derribo de árboles o su relocalización , así como la pérdida permanente de un área verde”.
En la sentencia, aprobada por unanimidad, el colegiado reconoce que “los bosques urbanos y el suelo permeable contribuyen a preservar y aumentar la biodiversidad, remover contaminantes del aire, mejorar el clima local y atenuar inundaciones, entre otros, con el beneficio obvio para la salud de los capitalinos”.
La fase tres del proyecto considera dos torres de 36 y 20 pisos (143.50 y 77 metros de altura), con 503 metros cuadrados de comercio, mil 84 viviendas y ocho sótanos de estacionamiento para 2 mil 158 cajones.
La suspensión ordena a las autoridades impedir la ejecución de cualquier acto que implique la alteración del sitio, “en particular mediante la colocación de concreto, asfalto u otros materiales que inhiban la filtración natural del agua hasta en tanto se resuelva el juicio de amparo”, con el que las vecinas de Anzures persiguen su cancelación definitiva.











