Opinión
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El derrame, la mentira y sus consecuencias
E

l 6 de abril pasado sostuve en este espacio que las instancias oficiales responsables del medio ambiente, la seguridad de los mares, el gobierno de Veracruz y los directivos de Petróleos Mexicanos (Pemex) nos mentían, ocultaban la verdad sobre el derrame de hidrocarburos que afectó casi 900 kilómetros del litoral del Golfo de México y en altamar. Mencioné que, pese a que esa presencia se había de-tectado el 1º de marzo, dichas instancias noprecisaban el origen del derrame y sus con-secuencias. En cambio, los grupos defensores del medio ambiente y grupos científicos, mostraron claramente que en febrero, un mes antes de la llegada del hidrocarburo al litoral, se observó su presencia en la Sonda de Campeche. Y señalaron el lugar: un ducto de Pemex identificado como “OLD AK C”, de 36 pulgadas, que transporta crudo entre la plataforma AKAL-C y la Terminal Marítima Dos Bocas.

Desde que el hidrocarburo lo reportaronpescadores, prestadores de servicios turís-ticos de las poblaciones afectadas en Vera-cruz y Tabasco, se dudó de la versión oficial.Y con muchísima razón. La gobernadora deVeracruz, Rocío Nahle, fue la primera en mentir al negar el derrame. Luego lo atribuyó a la actividad de una “chapopotera natural”. Días mas tarde, que el problema venía de Tabasco, del barco de una petrole-ra privada. Mientras tanto, guardaban silencio la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y su Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), responsable de supervisar el sector hidrocarburos. Por su parte, Pemex aclaraba no ser el causante del problema, pues realizaba recorridos de verificación por tierra y agua en la zona costera. Aseguró que sus instalaciones al sur de Veracruz operaban en condiciones óptimas.

Tampoco informaba sobre el derrame la Secretaría de Marina (Semar), la cual tiene a su cargo lo relacionado con los asuntos del litoral y alta mar. Como el hidrocarburo es una sustancia peligrosa, su recolección debe hacerse con las técnicas más adecuadas y en coordinación con el personal de la Semar y Semarnat. Sin embargo, la realizaron durante dos semanas, y de la mejor manera posible, los habitantes de las poblaciones afectadas. En cuanto a los marinos, desde el sexenio pasado se encuentran muy ocupados en otras actividades que no les corresponden y en las cuales han mostrado su incompetencia. Cuando no es que su complicidad con delitos muy graves. Entre ellos, el enorme contrabando de hidrocarburo a través de la frontera con Estados Unidos.

Ante la falta de información certera, en Colima la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que en torno al derrame “están trabajando Pemex y la Secretaría del Medio Ambiente con el gobierno de Veracruz, “pero les vamos a pedir que den más información”, dijo. Sin embargo, a principios de este mes las instancias oficiales no informa-ban aún con precisión el origen del derrame y recuperaron la tesis de que serían chapopoteras y un buque. Así lo aseguró el grupo interdisciplinario integrado por la Secretaría de Marina, la del Medio Ambiente y Recursos Naturales y la de Energía (Sener); la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, Petróleos Mexicanos y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Refirieron también las acciones para atender el problema. Además, la Semar activó el Plan Nacionalde Contingencias para Derrames de Hidrocarburos en cuatro municipios de Veracruz. No incluyó los de Tabasco. Y la gobernadora Nahle se desdijo de la afirmación de que el derrame provenía de un barco petrolero de una empresa privada.

El jueves pasado, Pemex reconoció que la presencia del hidrocarburo en el mar y la franja litoral se debió a una fuga en el oleoducto de 36 pulgadas en la zona de plataformas del complejo petroquímico Abkatún. No a chapopoteras ni a un buque fantasma. Separó de sus cargos a “tres funcionarios operativos” por no reportar la fuga a altos mandos, retrasando así acciones para detenerla. Y la secretaria de Gobernación aseguró que seguirán las investigaciones sobre el derrame.

Vaya forma de pretender cerrar un asunto tan importante. Le ocultaron durante meses a la ciudadanía la causa verdadera del derrame. No reconocieron que los grupos ambientalistas y los científicos tenían razón. Le ocultaron a la ciudadanía la causa verdadera del derrame. Y también a la Presidenta de la República, que el 19 de marzo sostuvo que Pemex no era el culpable. ¿Quiénes le mintieron?