Opinión
Ver día anteriorSábado 18 de abril de 2026Ediciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
 
La enseñanza de la historia en México y su importancia en el movimiento magisterial

In memoriam: Enrique Ávila Carrillo (1946–2025)

E

l 8 de abril de 2025 falleció Enrique Ávila Carrillo, jubilado de la Escuela Normal Superior de México (ENSM) y formador de cientos de maestras y maestros en esa institución y en la Escuela Normal de Tepic, Nayarit. Con su partida, el magisterio democrático mexicano pierde a uno de sus intelectuales más comprometidos: un historiador que nunca escribió para los estantes de las bibliotecas universitarias, sino para las aulas de las secundarias, las comunidades indígenas y los sindicatos en lucha.

Desde su juventud, trabajó bajo la asesoría del historiador Agustín Cué Cánovas, referencia fundamental de la historiografía crítica mexicana del siglo XX, de quien elaboró una antología que recogía sus aportaciones sobre el método histórico y el papel de las clases populares en la construcción de la nación. Esta formación fue la brujula intelectual que guió su obra: una historia hecha desde abajo, con los oprimidos como protagonistas.

Ese posicionamiento lo llevó a cuestionar los paradigmas dominantes del “nacionalismo revolucionario” tal como era enseñado en las escuelas públicas mexicanas. Ávila Carrillo denunció que ese relato oficial construía una galaxía de héroes y próceres que en la realidad histórica habían combatido entre sí, cuyas contradicciones y conflictos eran cuidadosamente borrados en aras de una imagen monolítica de la patria. Frente a ese canon hegemónico, él prefirió recuperar a los olvidados, los relegados, los invisibilizados.

Esa tarea dio lugar a su obra Calendario cívico escolar y algunas fechas olvidadas, donde recuperó las conmemoraciones suprimidas por el relato oficial y restituyó la centralidad de los sectores plebeyos en la formación de la nación mexicana. Abordó también lo que denominó el “falso final” de la Independencia, tesis que desarrolló en dos obras mayores: Revolución de independencia: a 200 años de su inicio y México por su historia: de los orígenes a la Independencia. Sus biografías de Miguel Hidalgo y José María Morelos completaron ese ciclo: al desmitificar a los dos caudillos insurgentes, mostrando sus limitaciones y contradicciones, puso en el centro a los ejércitos de “descalzonados” que hicieron posible la Independencia con su cuerpo y su sangre.

En pleno régimen priísta, Ávila Carrillo reivindicó el movimiento estudiantil popular del 68, del que fue miembro del Consejo Nacional de Huelga, representando a la ENSM, y fue aprehendido en la Plaza de las Tres Culturas el 2 de octubre. En conmemoración de la masacre, coordinó el volumen colectivo 1968: cincuenta años de represión, despojo y resistencia, un testimonio histórico que reconstruye el movimiento desde la voz de sus protagonistas .

Una de sus preocupaciones centrales fue la sistematización de la memoria sindical del magisterio. Eso lo llevó a escribir Historia del movimiento magisterial (1910-1989): democracia y salario, obra en la que rastreó el papel de los docentes en la Revolución Mexicana, y que es hoy referencia imprescindible para comprender la historia política de la educación pública mexicana.

Su labor historiográfica no estuvo separada de su práctica política. La docencia en secundaria y en la ENSM lo llevó a impulsar procesos de democratización al interior del gremio y a participar en la fundación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en 1979. La CNTE se convertiría, desde entonces, en el principal espacio de la disidencia magisterial organizada frente al charrismo sindical.

La primavera magisterial de 1989 lo encontró en primera fila. Su participación como cuadro de la CNTE en las negociaciones con el gobierno federal salinista le dio acceso a los procesos de decisión de ese periodo crucial. El gobierno, no obstante, vetó su postulación como secretario general de la sección X del SNTE, a pesar de contar con el respaldo de la inmensa mayoría de las delegaciones. Al concluir el sexenio salinista (1988-1994), Ávila Carrillo abrazó la causa zapatista. Encabezó los esfuerzos del magisterio democrático en apoyo al EZLN y participó en procesos educativos en las comunidades en resistencia. Hasta el final de su vida, acompañó al colectivo de docentes que formó nuevas generaciones en el pensamiento crítico, enfrentando el paradigma de la privatización educativa y la imposición de los valores del libre mercado en la escuela pública.

Su libro de texto Historia de México (1910-1934) sirvió de base a millones de estudiantes de nivel medio superior. Fue un maestro consecuente y militante: publicaba para para formar generaciones con vocación de transformación social. No se quedó en los auditorios universitarios: recorrió escuelas en barrios populares y en comunidades indígenas de todo el país, impartiendo conferencias y charlas con el humor y la amenidad de quien sabe que la historia se habla, no se recita. Rechazó ser postulado a premios y al Sistema Nacional de Investigadores porque su lugar estaba en las aulas y en las calles, no en los registros burocrticos de la ciencia oficial.

Su obra demuestra que la historia se construye del lado de los subalternos, en lo cotidiano y lo colectivo. Su legado camina en las montañas de Chiapas, en los salones de clase y en la conciencia de quienes aprendieron con él que el normalismo es fundamento de la nación.

* Investigador del Cides / **Profesor visitante del Instituto de Estudios Sociambientales UFG Brasil y profesor titular de la UNICH