Sábado 18 de abril de 2026, p. 15
Los soldados del “ejército más fuerte y poderoso del mundo”, como afirmó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desplegados en Medio Oriente en buques de guerra como el Tripoli y el Abraham Lincoln, pasan hambre y sufren escasez de artículos básicos; además el correo está interrumpido por el conflicto con Irán y no pueden recibir envíos de golosinas y productos de higiene que les mandan sus familias, reveló Usa Today.
“Tenemos el ejército más fuerte del mundo. No deberían quedarse sin comida y no poder recibir mensajes de sus familias en los buques”, afirmó Dan, quien también sirvió en la marina y cuya hija está a bordo del USS Tripoli.
La infante de marina le envió una foto de la bandeja servida en el barco para el almuerzo con sólo una cucharada de carne desmenuzada y una tortilla, y le comentó que ella y sus compañeros comen cuando pueden y se reparten las porciones equitativamente cuando alguno recibe más.
Otra imagen de una cena en el USS Abraham Lincoln, que compartió por un miembro del personal con su familia, muestra un pequeño puñado de zanahorias hervidas, una empanada seca y un trozo gris de carne procesada.
Una madre de Texas, cuyo hijo también es un infante de marina a bordo del Tripoli, declaró que entró en pánico al saber que no había alimentos en el barco. Su familia ha gastado al menos dos mil dólares en paquetes de asistencia, pero ninguno le llegó porque el correo a destinos militares en la región está paralizado por la guerra “debido a los cierres del espacio aéreo y otros impactos logísticos del conflicto en curso”, informó el mayor Travis Shaw, vocero del ejército, a Usa Today.
Envíos con retraso
El servicio postal estadunidense y el correo militar guardan, desde hace un mes, cajas repletas de shampús, desodorantes, pastas dentales, tampones, vitaminas, golosinas, libros de crucigramas, juegos de cartas y otros artículos que las familias de los marineros piensan que pueden aliviarles el largo desplazamiento en Medio Oriente.
“La moral va a estar en un mínimo histórico”, escribió a su madre la infante de marina a bordo del Tripoli, al advertir que la situación empeora cada día.
El navío ha estado en el mar durante más de un mes desde que dejó su puerto base en Japón para unirse a la guerra con Irán. Los tres mil 500 marineros y marines a bordo del Tripoli y sus dos buques de guerra acompañantes cumplen ahora la tarea de hacer efectivo el bloqueo estadounidense de los barcos que salen de puertos iraníes, según el Comando Central estadunidense.
Otros buques de guerra han estado en el mar mucho más tiempo. El 15 de abril, el USS Gerald Ford rompió el récord del despliegue más largo de cualquier portaaviones desde la guerra fría, con 295 días.











