Sábado 18 de abril de 2026, p. a11
Sao Paulo. Oscar Schmidt, miembro del Salón de la Fama del Basquetbol a quien sus compatriotas brasileños conocen como Mano Santa, murió ayer. Tenía 68 años.
La familia de Schmidt señaló en un comunicado que luchó contra un tumor cerebral durante 15 años “con valentía, dignidad y resiliencia... mientras seguía siendo un modelo de determinación, generosidad y amor por la vida.
“Oscar deja un legado que trasciende el deporte e inspira a generaciones de atletas y admiradores en Brasil y en todo el mundo.”
Nacido en Natal, el apodado Mano Santa firmó una longeva carrera de 25 años en distintos clubes de su país, también en Italia y con el Fórum Valladolid en España, sin querer dar el salto a la NBA. Schmidt disputó cinco Juegos Olímpicos, siendo el máximo anotador histórico, y llevó a Brasil al bronce Mundial en 1978.
Además, ganó tres campeonatos sudamericanos y unos Juegos Panamericanos, fue incluido en el Salón de la Fama de la FIBA y, de forma excepcional, también en el de la NBA, a pesar de no haber jugado nunca en la liga estadunidense.
“A lo largo de su carrera, superó la marca de los 50 mil puntos, convirtiéndose en el máximo anotador de la historia del baloncesto mundial en cifras absolutas, un récord que resume su longevidad y constancia”, recordó la Confederación Brasileña de Basquetbol en un comunicado.












