Jueves 16 de abril de 2026, p. 4
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha retomado temas en materia energética que estaban en pausa o completamente cerrados, coincidieron expertos en la materia.
Además de la técnica de fracturación hidráulica (fracking), que prácticamente había quedado prohibida y que ahora es objeto de estudio para obtener gas, hay indicios de que la importación de combustibles comienza a aumentar su ritmo.
“México debe ir al fracking. Es una necesidad imperiosa. No es una cuestión de que vamos a ver si sí o no. A final de cuentas se tiene que hacer debido a que Estados Unidos puede decir: ‘no me gustan las políticas energéticas de México, así que le suspendo el gas por un día’”, comentó Nicolás Domínguez Vergara, profesor-investigador del departamento de sistemas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco.
Por su parte, Dora Luz Sotelo Limón, socia del sector hidrocarburos del despacho GMB Abogados, mencionó que la política energética ha sufrido un rediseño.
“Los requerimientos a quienes solicitaban este tipo de permisos (de importación) eran muchísimo más minuciosos, pero era justificado porque uno de los temas de esta política energética es el combate al mercado ilícito de hidrocarburos y petrolíferos.
“A partir de este año empezó a aumentar el número de licencias que se otorgan a la importación (...) por supuesto que muchos procesos han mejorado muchísimo más y son un poco más ágiles”, apuntó.
Santiago Arroyo, fundador de Ursus Energy, destacó que en cuanto el contrabando de combustibles, “la Presidenta, contrario a su antecesor, ha tomado acciones más enérgicas”.
En materia eléctrica, Susana Cazorla, CEO de la consultoría SICEnrgy, subrayó que los contratos firmados con la ley de 1992 (productores independientes de energía y autoabastecimiento, por ejemplo) no se incorporaron a la legislación de la industria eléctrica de 2015 y ahora van a integrarse a la norma del sector eléctrico que resultó de la reforma constitucional de 2024.
“En el sexenio pasado no hubo esa disposición para traerlos a las nuevas regulaciones y ahora ya hay mecanismos que permiten esta migración”, dijo. “Hoy se hace énfasis en la necesidad de la inversión privada, lo que en el pasado se veía innecesario. Sin embargo, todavía, aunque hay mecanismos que parecen atraer inversión privada, no han sido suficientemente claros y certeros para detonar que esos intereses manifestados realmente estén implementándose”, señaló.












