Jueves 16 de abril de 2026, p. 17
Washington. El Senado de Estados Unidos, liderado por los republicanos, rechazó ayer el más reciente intento demócrata de frenar la guerra del presidente Donald Trump contra Irán, al desestimar una resolución que exigía que Wa-shington retirara sus fuerzas del conflicto hasta que el Congreso autorice nuevas acciones.
La votación, con 47 legisladores a favor y 52 en contra, fue la cuarta vez este año que el Senado discute ceder sus facultades de guerra al mandatario en un conflicto que, según los demócratas, es ilegal e injustificado. Los republicanos afirman que, por ahora, mantendrán su confianza en el liderazgo de Trump en tiempos de guerra, al citar las presuntas capacidades nucleares de Irán y lo mucho que está en juego si se produce una retirada. Pero los legisladores conservadores también están ansiosos de que la guerra termine y puede que no se plieguen al Poder Ejecutivo indefinidamente.
Algunos republicanos ya han dejado claro que están atentos a futuras votaciones que podrían convertirse en una prueba importante para el presidente si la guerra se prolonga.
En virtud de la Ley de Poderes de Guerra de 1973, el Congreso debe declarar el inicio de una confrontación militar o autorizar el uso de la fuerza en los primeros 60 días a partir de su inicio, plazo que vencerá a finales de este mes. La ley prevé una posible prórroga de 30 días de ese límite, pero los legisladores han dejado claro que quieren que el gobierno presente pronto un plan para el fin del conflicto.
La administración Trump analiza la posibilidad de lanzar ataques adicionales u operaciones terrestres si no se mantiene la frágil tregua, indicó The Washington Post, por lo que moviliza a unos 6 mil soldados en el portaviones George H. W. Bush de clase Nimitz, así como otros 4 mil 200 efectivos del Grupo de Preparación Anfibia Boxer de la Marina a fin de mes. Hasta ahora, unos 50 mil efectivos han participado en la guerra.












