Reducen tarifas ante la escasa demanda
Jueves 16 de abril de 2026, p. a11
Los hoteles estadunidenses esperaban estar abarrotados este verano con los asistentes al Mundial 2026, pero ahora comienzan a bajar sus precios, pues la geopolítica y las preocupaciones financieras están convenciendo a algunos aficionados de quedarse en casa.
Según el Financial Times, que cita datos de Lighthouse Intelligence, las tarifas de las habitaciones para los días de partido en varias ciudades anfitrionas, entre ellas Dallas, Miami, Filadelfia, San Francisco y Atlanta, han caído aproximadamente un tercio desde su máximo alcanzado a principios de este año.
Vijay Dandapani, presidente de la Asociación Hotelera de la Ciudad de Nueva York, declaró que podía “afirmar categóricamente que todavía no hemos visto un impulso significativo. Es posible que aumente la demanda, pero en este momento, ciertamente no será la abundancia que prometía la FIFA”.
En 2024, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, comunicó a las ciudades anfitrionas de EU que podían esperar la visita de “cientos de miles de aficionados”.
A su vez, el máximo órgano rector del futbol también ha cancelado las reservaciones de miles de habitaciones de hotel que originalmente se habían apartado para los actos de la Copa Mundial de este año en Filadelfia, Dallas, Ciudad de México y Vancouver.
Según la Gran Asociación de Hoteles de Filadelfia, la FIFA ya ha cancelado aproximadamente 2 mil habitaciones en la ciudad. En un principio, se habían reservado cerca de 10 mil cuartos para el torneo.
Esta situación se produjo tras el anuncio, a principios de marzo, de que la FIFA canceló 40 por ciento de sus habitaciones de hotel en la Ciudad de México.
Según KERA News, a principios de abril, el organismo también canceló algunas reservas en Dallas y Arlington. Esta última será sede de nueve partidos, la mayor can-tidad de cualquier ciudad anfitriona en 2026.
La FIFA declaró a dicha emisora que reservó las salas, en primer lugar, para su personal operativo y los medios de comunicación, y añadió que ajusta sus reservaciones a medida que se confirma el número de asistentes.
“Estas habitaciones se reservaron para el personal de la FIFA, los medios de comunicación y las partes interesadas en la organización del torneo”, declaró un portavoz. “A medida que se confirman las cifras de asistencia y se acerca el inicio de los partidos, se ajustan las reservas en consecuencia”, agregó.
Bob Heere, profesor de gestión deportiva en la Universidad del Norte de Texas, declaró a KERA que es probable que los aficionados locales agoten las entradas para los partidos en esa ciudad, pero añadió que el sentimiento antiestadunidense provocado por la guerra del presidente Donald Trump en Irán y la batalla comercial mundial podría hacer que algunos visitantes internacionales se queden en casa.
“Las políticas del gobierno estadunidense en los últimos años han enviado una clara señal al resto del mundo, y a muchos les preocupa venir”, declaró Heere.
Lior Sekler, director comercial de la cadena hotelera HRI Hospitality, compartió una opinión similar, al señalar que “obviamente, el deseo de la gente de venir a Estados Unidos ha disminuido en este momento”.
Otro factor que probablemente disuade a los viajeros internacionales es el precio de las entradas. Es probable que los aficionados estadunidenses estén dispuestos a pagar el costo de los boletos, pues no tienen que incluir los gastos de viaje ni de alojamiento en su presupuesto.
Cuando la FIFA anunció sus precios en diciembre, las entradas oscilaban entre 140 dólares para algunos partidos de la primera ronda y 2 mil 735 para el duelo inaugural de Estados Unidos contra Paraguay, el cual se disputará en Los Ángeles.
Los costos para las rondas posteriores son aún más elevados. La FIFA cobra 4 mil 165 dólares por las entradas más baratas para la final en Nueva Jersey, mientras las más caras costarán 8 mil 680.












