Miércoles 15 de abril de 2026, p. 13
En América Latina, el uso de la inteligencia artificial (IA) en los sistemas educativos avanza. Sin embargo, no hay un piso de conocimientos básicos que garantice la construcción de un pensamiento crítico que regule el impacto de esta tecnología, advirtió Esther Kuisch Laroche, directora de la oficina regional de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en América Latina y el Caribe.
En el evento de lanzamiento oficial del Observatorio de la IA en la Educación para la región, durante los trabajos del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible 2026, convocado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que se realiza en Santiago, Chile, destacó que más de la mitad de las niñas y niños latinoamericanos no comprenden plenamente lo que leen y una gran proporción no domina las matemáticas básicas.
“¿Cómo vamos a cuestionar las respuestas de un ChatGPT, si no tenemos capacidad crítica de hacer las preguntas, si no entendemos lo que estamos leyendo?”
El observatorio, detalló Valtencir Maldonado Mendes, jefe de Educación de la oficina regional de la Unesco, funciona como una plataforma digital. Durante tres años se realizarán diversas investigaciones, entre ellas, medir el impacto de la IA en los estudiantes y los sistemas educativos, en el rol de los docentes y se buscará obtener datos sobre su uso.
Conectividad neuronal
Destacó que investigaciones recientes alertan sobre el impacto en el uso de la IA, la cual, dijo, puede ser una herramienta que potencie el acceso a la educación, o puede generar mayores desigualdades, además de que se ha confirmado que en usuarios habituales de la IA generativa, puede darse hasta 55 por ciento menos conectividad neuronal; es decir, “no pierde habilidad, sino que nunca la desarrolla. De ese tamaño es el desafío que enfrentamos”, sostuvo.
El impacto de la IA, señaló, depende mucho de las decisiones que tomemos hoy, de las oportunidades que generemos y de los mecanismos de coordinación que establezcamos. “Nos enfrentamos, además, a dilemas fundamentales como asegurar que la IA complemente y no sustituya el pensamiento humano”.












