Viernes 10 de abril de 2026, p. 21
Madrid. La disputa diplomática entre España y los dos países de la guerra: Estados Unidos e Israel, sigue en aumento.
El ministro de Asuntos Exteriores del gobierno español, el socialista José Manuel Albares, señaló a la administración presidida por el prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, de vulnerar el derecho internacional por los bombardeos contra Líbano, además de anunciar la reapertura de su embajada en Teherán.
Desde Israel se acusó al gobierno de Pedro Sánchez de “ir de la mano del régimen terrorista iraní”.
En declaraciones ante el Parlamento, Albares se refirió a la devastación provocada por los bombardeos del ejército de Tel Aviv. Expuso: “ayer vimos como Israel, incumpliendo el alto el fuego, lanzó cientos de bombas sobre Líbano”, al citar reportes en redes sociales del ministro israelí de Defensa, Gideon Saar.
Albares anunció además el regreso a la capital iraní, Teherán, del diplomático Antonio Sánchez-Benedito, para que reabra la embajada española, cerrada temporalmente el 7 de marzo tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel iniciados el 28 de febrero.
El jefe de la diplomacia española explicó que la decisión responde al actual alto el fuego acordado por dos semanas y busca impulsar los esfuerzos de paz “desde todos los vectores. Son dos semanas en las que esperemos que todos apuesten por la vía diplomática, como hace España desde el primer día”.
Además, informó que conversó con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, para trasladarle el respaldo de España al proceso de mediación y que en el marco de ese diálogo instó a Irán a implicarse de forma decidida en las negociaciones, así como a cesar los ataques contra países del golfo Pérsico y a utilizar su influencia sobre las milicias chiítas en la región para la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
La respuesta por parte del gobierno de Israel a este gesto de distensión de la diplomacia española fue inmediato y lo hizo mediante el ministro Gideon Saar, quien señaló en redes sociales que “el régimen terrorista iraní vuelve a ejecutar a sus propios ciudadanos: manifestantes y opositores políticos. España reabre su embajada en Teherán. Van de la mano. Sin pudor. Para vergüenza eterna”.












