Viernes 10 de abril de 2026, p. 18
La banca mexicana encara una paradoja persistente: el mayor potencial de demanda de vivienda está en los hogares de menores ingresos, pero es ahí donde el crédito hipotecario está más limitado. Para que el financiamiento destinado a este rubro despunte con mayor rapidez, los intermediarios necesitan atender a este segmento, afirmó BBVA México.
Datos del Banco de México (BdeM) confirman esa brecha: al cierre de febrero, el saldo del crédito bancario para casas habitación se ubicaba en un billón 494 mil millones de pesos, pero de ese monto, menos de 3 por ciento fue otorgado para la adquisición de vivienda de interés social.
Según BBVA, el año pasado el mercado del financiamiento hipotecario estuvo estancado y sin oferta suficiente “por un proceso de ajuste y recomposición en el cual la moderación en la originación de crédito, la debilidad relativa de la demanda, principalmente en los segmentos de menores ingresos, y el repunte reciente de los precios configuraron un entorno de cautela”.
Se espera que en 2026 el mercado se mantenga estable, especialmente en el segmento bancario, donde la originación podría sostener un crecimiento moderado en condiciones aún restrictivas.
“En este contexto, la banca enfrenta también el reto de ampliar su alcance hacia segmentos de menores ingresos, donde se concentra una parte importante de la demanda potencial de vivienda”, precisó BBVA en el reporte Situación inmobiliaria.
Para que el financiamiento penetre más en los hogares de menores ingresos, los intermediarios financieros necesitan diseñar esquemas de financiamiento más flexibles, apuntó el banco.
Dichas propuestas, precisó, deben incorporar “alternativas de evaluación distintas a los mecanismos tradicionales de comprobación de ingresos, particularmente para trabajadores con fuentes de ingreso no convencionales o informales”.
De acuerdo con los agregados monetarios del BdeM, al cierre de febrero el saldo de la cartera de crédito vigente de los bancos comerciales destinado a vivienda había crecido apenas uno por ciento en términos reales si se compara con el mismo mes del año previo.
De ese total, la cartera para compra de hogares residenciales era de un billón 450 mil millones de pesos; es decir, 97.1 por ciento de los préstamos bancarios se asignan para comprar unidades cuyo costo supera 3 millones de pesos y solamente 2.9 por ciento del portafolio, equivalente a 43 mil millones de pesos, son destinados a vivienda de interés social.












